El autismo es ser, no cambiar

/ 2 de Abril de 2025

Alejandro Soto Fuentes
Académico de Pedagogía en Educación Diferencial USS
Director del Postítulo en Trastornos de la comunicación y el lenguaje para la accesibilidad USS.

Cada 2 de abril conmemoramos el Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, una invitación a reflexionar sobre la importancia de ser una sociedad verdaderamente inclusiva.

Durante años, el autismo ha sido visto como un trastorno que debe ser corregido o normalizado, lo que ha llevado a prácticas dañinas como la burla de sus intereses focalizados, la generalización de “no comunicación” con otros o la estigmatización como personas sin empatía y agresivas. Sin embargo, el actual paradigma de la neurodiversidad nos enseña que el autismo no es un problema para resolver, sino que es una forma única de percibir, expresar y experimentar el mundo, que merece ser comprendida y valorada.

Las personas autistas no deben esforzarse por encajar en un modelo rígido de sociedad, sino que es ésta la que debe ofrecer espacios donde puedan desarrollarse plenamente. Cuando se les permite ser auténticos, sin la presión de ocultar su identidad mediante el camuflaje social (modificar su comportamiento para ser aceptados), su bienestar emocional y autoestima mejoran de manera significativa.

Para lograr una inclusión real, es esencial que espacios sociales (comunidades educativas, laborales, entre otras) adapten sus entornos. Pequeños cambios, como incorporar apoyos visuales, reducir distractores, ofrecer espacios de calma y minimizar ruidos innecesarios pueden marcar una gran diferencia. Pero lo más importante es promover una cultura de sensibilización que valore a las personas autistas y garantice su derecho a participar en igualdad de condiciones.

Es innegable que muchas de ellas requieren apoyos especializados e intensivos. La actualidad noticiosa da cuenta de casos de desregulación emocional y conductual en aulas, incluyendo episodios de agresión. Sin embargo, la evidencia científica indica que gran parte de estas desregulaciones se deben a la falta de anticipación a la crisis, la ausencia de protocolos de apoyo efectivos, el desconocimiento sobre el procesamiento sensorial y comunicativo de la persona, y la insuficiente capacitación profesional en estrategias de intervención adecuadas.

Este 2 de abril, el llamado es claro: construir una sociedad donde todos tengan un lugar sin la necesidad de ocultarse o transformarse para ser aceptados. La diversidad no solo enriquece nuestras comunidades, sino que es parte fundamental de nuestra humanidad.