
La circulación internacional del subclado K de la influenza A H3N2 llevó a las autoridades sanitarias a adelantar la campaña de invierno 2026, reforzar la vigilancia epidemiológica y asegurar una vacuna que ofrezca protección frente a esta variante.
Chile comenzó a prepararse de manera anticipada para la próxima temporada de virus respiratorios ante la circulación internacional del subclado K de la influenza A H3N2. Se trata de una variante conocida del virus de la gripe que presenta una mayor capacidad de contagio, aunque no se asociaría a cuadros más graves. Este subclado ya generó brotes relevantes en el hemisferio norte y, en Chile, el primer caso fue confirmado el 11 de diciembre, lo que llevó a las autoridades sanitarias a adelantar medidas preventivas.
Entre estas se encuentra el reforzamiento de la vigilancia epidemiológica y de medidas preventivas, con especial foco en la vacunación y la protección de los grupos más vulnerables. Por ello el ministerio de Salud anunció que la campaña de invierno 2026 comenzará a más tardar el 1 de marzo, incluso, con posibilidad de adelantarse si las vacunas están disponibles antes.
Además, fue la misma ministra Ximena Aguilera quien aclaró que, a diferencia del hemisferio norte, Chile contará con una vacuna que incluye la cepa H3N2 de Singapur, que sí ofrece protección frente a este subclado.
“Cuando la persona se vacuna, demora algunas semanas en lograr inmunidad, por eso la anticipación es clave”, explicó, y destacó que Chile cuenta con vigilancia genómica reforzada a cargo del ISP, disponibilidad de antivirales, guías clínicas actualizadas y una planificación estratégica de la red asistencial.
¿Qué es la influenza H3N2?La H3N2 corresponde a una variante del virus de la influenza A que circula desde hace años de forma estacional en distintos países. En el último tiempo, se ha identificado un nuevo subclado, conocido como subclado K, que presenta pequeñas mutaciones genéticas. Estas modificaciones no lo hacen más letal, pero sí más contagioso, lo que facilita brotes más extensos.
Entre sus síntomas más frecuentes se encuentra la fiebre, dolor muscular y corporal, tos seca, dolor de garganta, congestión nasal, fatiga intensa y dolor de cabeza. En la mayoría de las personas, el cuadro es leve y autolimitado. Sin embargo, en grupos de riesgo puede evolucionar a complicaciones como neumonía por influenza.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de complicaciones?Los principales grupos de riesgo son adultos mayores, personas con enfermedades crónicas (respiratorias, cardíacas, renales o metabólicas), pacientes inmunosuprimidos y mujeres embarazadas En estos casos, la influenza puede requerir hospitalización o manejo en unidades de mayor complejidad.
Medidas clave para reducir el contagioAdemás de la vacunación, las autoridades sanitarias recomiendan mantener medidas de autocuidado ya conocidas, como el uso de mascarilla si hay síntomas respiratorios, aislamiento en caso de enfermedad, cuando sea posible. Recalcan que entre los consejos más importantes están el lavado frecuente de manos, la ventilación de espacios cerrados y cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar. Así también recalcan que es perentorio consultar en un centro asistencial ante fiebre persistente o dificultad respiratoria, especialmente, en niños pequeños y adultos mayores.

