Santo Tomás Concepción impulsa la innovación como eje estratégico de la formación y vinculación con el territorio

/ 28 de Agosto de 2026

A través de la Ruta de Formación en Innovación y Emprendimiento, el trabajo con docentes y la vinculación con empresas y organizaciones, la institución busca que sus estudiantes desarrollen soluciones a desafíos reales y aporten al desarrollo de la Región del Biobío.

Para Santo Tomás, la innovación es una función misional y estratégica que busca unir la formación de sus estudiantes con los cambios tecnológicos, productivos y sociales que experimenta el entorno. Esta visión impulsa iniciativas que vinculan la docencia, la vinculación con el medio y el trabajo colaborativo con empresas, instituciones públicas y organizaciones sociales.

En este contexto, la institución ha desarrollado un modelo de trabajo basado en tres acciones: Conectar, Crear y Transferir. La primera busca identificar problemáticas y necesidades reales; la segunda promueve que estudiantes y académicos generen soluciones que aporten valor; y la tercera apunta a que esas soluciones, aprendizajes y metodologías puedan aplicarse y generar impacto más allá del aula.

“Para Santo Tomás, la innovación no se entiende como una actividad puntual o aislada, sino como una función misional y estratégica de la institución, que se articula directamente con la docencia y la vinculación con el medio”, explica Camila Cruz, Coordinadora de Innovación y Emprendimiento IP-CFT.

Innovación en la formación

El principal mecanismo para incorporar la innovación al proceso formativo de los profesionales es la Ruta de Formación en Innovación y Emprendimiento (RFIE), que ofrece herramientas para que los estudiantes comprendan qué significa innovar y avancen en el desarrollo de proyectos vinculados a desafíos reales de sus disciplinas y del entorno.

Los estudiantes participan principalmente a través de sus asignaturas, especialmente las vinculadas a la Ruta Formativa, así como en instancias extracurriculares como los torneos de innovación. El objetivo es que no solo cuenten con conocimientos de su área, sino que sean capaces de identificar problemas, investigar, trabajar colaborativamente, evaluar alternativas y generar soluciones.

“La innovación permite desarrollar competencias de empleabilidad transversales a cualquier profesión: creatividad, pensamiento crítico, resolución de problemas, trabajo colaborativo, comunicación, capacidad de adaptación y autonomía”, destacó la coordinadora.

El proceso también contempla un trabajo con los docentes, quienes cumplen un rol de facilitadores y mediadores. Para ello, Santo Tomás desarrolla acciones de formación y acompañamiento en metodologías y herramientas de innovación, además de contar con instancias como torneos de innovación dirigidos al cuerpo docente.

Parte del plan institucional 

Esta visión se encuentra incorporada en el Modelo Educativo, y se vincula con el eje de Innovación, Emprendimiento y Vinculación Territorial. En esa línea, Juan Eduardo Matamala, Director Académico del Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica Santo Tomás Concepción, explicó que la innovación es un componente del Modelo Educativo del IPST, porque permite conectar la formación académica con los cambios tecnológicos, productivos y sociales.

Entre las acciones desarrolladas para fortalecer esta área se encuentran la creación de la Dirección Nacional de Innovación y Emprendimiento (DNIE) en 2023, la formalización de la Política de Innovación y Emprendimiento en 2024, la implementación del Modelo de Gestión de la Innovación (MGI), la incorporación de coordinadores de innovación en sedes y áreas y el despliegue de la Ruta Formativa de Innovación y Emprendimiento.

A esto se suma la incorporación de asignaturas y proyectos colaborativos orientados a resolver desafíos sociales y productivos, metodologías activas, formación docente y herramientas tecnológicas de trazabilidad como Charly.io.

Según el Director Académico, la proyección institucional apunta a “avanzar desde la instalación de capacidades hacia un sistema integrado, con mayor participación de estudiantes y docentes, resolución de desafíos reales, transferencia tecnológica y social, vinculación con empresas y organizaciones y mayor uso de evidencia para evaluar los resultados e impactos de las iniciativas”.

Aprender de experiencias internacionales 

En este proceso de impulsar la innovación, también se ha incorporado la observación de experiencias internacionales que han logrado articular la formación, la innovación y el sector productivo. En este punto, el Rector de Santo Tomás Concepción, Roger Sepúlveda, participó en una misión técnica internacional al País Vasco junto a representantes del sector público, privado y académico de la región. La visita contempló centros tecnológicos, empresas y organismos vinculados con la digitalización y la innovación aplicada.

“Euskadi fue una parada central de esa agenda, con visitas a centros tecnológicos, empresas y organismos de referencia en digitalización e innovación aplicada. No se trató de un viaje protocolar, sino de un ejercicio de benchmarking: observar en terreno cómo un territorio que vivió una crisis industrial profunda logró reconstruir su matriz productiva sobre la base del conocimiento aplicado”, señaló.

El rector destacó especialmente la articulación entre centros formativos y aparato productivo desarrollada en el País Vasco, experiencia que considera pertinente para el contexto regional.

“Como Santo Tomás formamos técnicos y profesionales en las tres instituciones, y ya tenemos una experiencia piloto en el Biobío con metodología vasca que demostró que desde las propias aulas los estudiantes pueden generar productos y procesos innovadores para empresas reales”, explicó.

Desde Santo Tomás enfatizan que la innovación no se limita al desarrollo tecnológico ni a la creación de productos completamente nuevos. Implica encontrar mejores respuestas a las necesidades de las personas y las comunidades.

“Cuando nuestros estudiantes trabajan en desafíos relacionados con inclusión, accesibilidad, calidad de vida, salud, educación, sustentabilidad o desarrollo territorial, la innovación adquiere un propósito social”, declaró Camila Cruz, y agregó: “Buscamos contribuir a formar profesionales capaces de observar su entorno, identificar oportunidades y movilizar sus conocimientos para generar soluciones que tengan sentido y produzcan un impacto positivo”.