
Clínica Biobío puso en marcha su nuevo Centro de Terapia Endovascular, unidad destinada al diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares, neurovasculares y vasculares mediante procedimientos guiados por imágenes. La nueva infraestructura incorpora un angiógrafo biplano de última generación, el primero de estas características en un centro de salud privado del sur de Chile.
La apertura marca un nuevo hito en el desarrollo de la alta complejidad de la institución, que inició su trabajo en terapia endovascular en 2009 con los primeros procedimientos de este tipo. “El Centro integra tecnología, protocolos, especialistas y coordinación médica en una sola unidad. Eso nos permite responder con precisión frente a patologías cardiovasculares, neurovasculares y vasculares complejas”, explicó el Dr. Jaime Pinto Vargas, director médico de Clínica Biobío.
Con la puesta en marcha de estas instalaciones, la clínica proyecta atender a 600 pacientes y realizar 820 procedimientos durante 2026, cifra que supera los 672 procedimientos registrados en 2025.
Tecnología para procedimientos de mayor complejidadEl principal equipamiento del nuevo centro es un angiógrafo biplano Philips, que permite obtener imágenes en tiempo real desde dos planos simultáneos. Esta tecnología facilita la visualización de las estructuras vasculares y la toma de decisiones durante intervenciones complejas.
El equipo incorpora, además, tecnología ClarityIQ, que permite reducir la dosis de radiación en determinados procedimientos sin comprometer la calidad de las imágenes. Esta característica cobra especial relevancia en intervenciones prolongadas o de mayor exigencia técnica.

El centro también dispone de equipamiento complementario para distintas áreas de especialidad, entre ellos un polígrafo con estimulador de electrofisiología, IVUS con IFR, inyectora de medio de contraste, ecotomógrafo con sonda TEE, máquina de anestesia, gabinetes inteligentes para el manejo de insumos con tecnología RFID, marcapasos externos bicamerales, máquina ACT y monitor desfibrilador.
“Nos permite abordar casos complejos con una mirada multidisciplinaria, tratando patologías desde el interior de los vasos sanguíneos mediante catéteres e imágenes de alta calidad en tiempo real, lo que nos brinda mayor detalle para planificar y decidir durante la propia intervención, algo determinante en los casos más exigentes”, señaló el Dr. Luis Pérez, cardiólogo intervencionista y jefe del Centro de Terapia Endovascular de Clínica Biobío.
Un equipo especializadoEl Centro de Terapia Endovascular reúne especialistas de cinco áreas: hemodinamia, electrofisiología, radiología intervencional, cirugía vascular y neurorradiología. A ellos se suma un equipo de enfermeros, tecnólogos médicos y TENS, quienes fueron capacitados en flujos clínicos, seguridad del paciente, manejo del equipamiento y acompañamiento durante las distintas etapas de la atención.
“Este centro representa una nueva etapa en una línea de trabajo que comenzamos a desarrollar en 2009, consolidando años de experiencia, nuevos equipos y mayores capacidades clínicas al servicio de los pacientes. Es otro gran hito en nuestro desarrollo de alta complejidad y reafirma nuestro compromiso de entregar respuestas oportunas, seguras y de alto estándar para las personas del Biobío y del sur de Chile”, destacó Lorena Contreras De Vera, gerenta general de Clínica Biobío.

