
Con tecnología de última generación y una inversión cercana a los 3 mil millones de pesos, la nueva unidad posicionará a la institución como referente en el sur de Chile en procedimientos cardiovasculares y neurointervenciones mínimamente invasivas.
Con una inversión cercana a los 3 mil millones de pesos, Clínica Biobío inició a la construcción de un moderno Centro de Terapia Endovascular, que buscará reforzar su liderazgo en procedimientos cardíacos y neurológicos en el sur de Chile. La nueva unidad de alta complejidad estará enfocada en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardio y cerebrovasculares, y se proyecta que comience a operar durante el primer semestre de 2026.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en el mundo, y en el 2022 fueron responsables del 26.5% del total de fallecimientos en Chile, según datos del ministerio de Salud. La nueva unidad, equipada con un moderno angiógrafo biplano con asistencia de inteligencia artificial, permitirá abordar procedimientos de hemodinamia de manera integral.
En este centro todas las intervenciones mínimamente invasivas -coronariografías, angioplastias, implantes o reparación de válvulas cardíacas- y los tratamientos endovasculares para patologías cerebrales -como aneurismas y malformaciones venosas- podrán ser realizadas de manera más precisa, con mejor calidad de imagen y, por ende, con mayor seguridad. De igual forma, para procedimientos de Cirugía Vascular como la instalación de prótesis en la aorta y muchos otros en el ámbito de la Radiología Intervencional.
“Ya contamos con un equipo de este tipo y ahora nos ponemos a la vanguardia nuevamente al adquirir un angiógrafo biplano y con asistencia de inteligencia artificial, lo cual nos permite realizar una mayor cantidad de exámenes, con más precisión y seguridad para nuestros pacientes”, explicó el Dr. Jaime Pinto Vargas, director médico de Clínica Biobío.

El Dr. Luis Pérez Pino, cardiólogo intervencionista de la Clínica, precisa que el principal beneficio de esta nueva tecnología es que se adapta a las necesidades actuales. “Hoy en estamos realizando múltiples intervenciones a través de catéteres. En nuestro caso, esto está liderado por el implante de válvulas en distintas posiciones del corazón, en el tratamiento de la enfermedad coronaria en todas sus formas de presentación y en el tratamiento de arritmias. El resultado de esto, más allá de la experiencia del equipo humano, va de la mano del nuevo angiógrafo”.
El Dr. Pablo Giacaman García, neurorradiólogo de la institución, añade que la nueva adquisición posiciona a Clínica Biobío en el primer lugar para resolver de mejor manera los casos que requieren neurointervenciones. “Será la primera clínica privada en el sur de Chile que contará con un angiógrafo de estas características”, detalla .
La gerenta general de Clínica Biobío, Lorena Contreras De Vera, agrega que se trata de un proyecto de gran relevancia. “Este mes cumplimos 16 años desde que iniciamos la Hemodinamia en Clínica Biobío, periodo en el que hemos atendido a cerca de 5 mil pacientes. En el marco de nuestra estrategia de alta complejidad surgió la necesidad de renovar esta unidad y habilitar un centro acorde, en un espacio más moderno y tecnología de punta”.
Lorena Contreras, destacó también que este nuevo Centro de Terapia Endovascular facilitará la incorporación de nuevas prestaciones, las que serán realizadas por médicos especialistas -particularmente cirujanos vasculares y neurroradiólogos- además de procedimientos que contribuirán directamente al fortalecimiento de la Oncología, área que forma parte del plan de desarrollo de Clínica Biobío.
Clínica Biobío es referente en la resolución de enfermedades del corazón, con una trayectoria de más de 15 años en el desarrollo de la Hemodinamia y Cirugía Cardiovascular, cuya actividad quirúrgica y procedimientos que se han duplicado en los últimos 10 años.
Sobre la nueva tecnología
El angiógrafo Philips Azurion 7 destaca por su tecnología ClarityIQ, que permite obtener imágenes de alta calidad con hasta un 70% menos de radiación, reduciendo riesgos para pacientes y personal clínico. Este equipo facilita diagnósticos más precisos y procedimientos intervencionales más seguros.
Entre sus ventajas se encuentran la optimización del flujo de trabajo y la posibilidad de procesar imágenes mientras se realiza la intervención, lo que disminuye tiempos y aumenta la eficiencia. Además, su diseño versátil permite visualizar hasta 20 tipos de imágenes en simultáneo y cambiar de 2D a 3D con facilidad, contribuyendo a decisiones médicas más rápidas y exactas.

