
Cientos de niños y niñas viven hoy en residencias, aunque podrían estar bajo el cuidado de una familia de acogida. Conoce aquí qué significa esta medida, por qué es crucial para su desarrollo y cómo postular para abrir tu hogar a quienes más lo necesitan.
En Chile, más de 700 niños y niñas pequeños -principalmente lactantes y menores de tres años- esperan por una familia de acogida. Actualmente viven en residencias, pero según expertos y organismos de protección, el ambiente familiar es clave para su desarrollo emocional, cognitivo y social.
Para los menores de tres años, esta necesidad es aún más crítica, ya que es una etapa clave en el desarrollo emocional y del apego.
Cuando un tribunal determina que un menor no puede permanecer con su familia de origen, se activa una medida de protección que permite su cuidado transitorio por parte de una familia de acogida. Esta instancia no equivale a una adopción: el objetivo es brindar protección temporal mientras se resuelve su situación definitiva, ya sea el retorno a su familia biológica o la derivación a una familia adoptiva.
Sin embargo, la nueva Ley de Adopción, promulgada en julio pasado, entrega la posibilidad a quienes han sido familia de acogida por más de 18 meses de iniciar el proceso de adopción de ese niña o niño.
Requisitos Convertirse en familia de acogida no requiere tener hijos, estar casado ni cumplir un perfil único. Los requisitos son ser mayor de edad, no tener antecedentes penales y no estar inhabilitado para trabajar con lactantes, niños, niñas o adolescentes
El proceso de postulación contempla tres etapas principales: postulación, donde las personas interesadas deben contactar a los organismos acreditados o al Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez).
Luego viene la fase de evaluación, en la que se revisan antecedentes y se realiza un diagnóstico psicosocial del entorno familiar y, finalmente, la formación, para entregar capacitación específica para enfrentar los desafíos del acogimiento.
Durante la evaluación, las familias pueden expresar su preferencia respecto al rango de edad de los niños y niñas que podrían acoger, mientras los equipos técnicos sugieren cuál sería el más apropiado según las características del hogar.
El tiempo que un niño o niña permanece en acogida puede extenderse hasta 18 meses, aunque depende de cada caso y de la decisión del tribunal.
Para más información y postular, ingresa al siguiente link Quiero ser familia de acogida o acércate a los programas de acogimiento familiar en tu región.

