Complejo Educacional Gloria Méndez Briones: Trabajando por la pasión de educar

/ 19 de Agosto de 2008

La educación de un niño tiene tantas aristas como razones para apoyarla. Esa es la semilla que la fundadora de este colegio sembró en los corazones de los docentes y profesionales que hoy desafían todo para lograr que su establecimiento llegue al tope de la calidad y calidez en el proceso de enseñanza.
Ingresar por primera vez al Complejo Educacional Gloria Méndez Briones, en Penco, es una grata sorpresa. Deslumbran sus espacios, sus herramientas de trabajo, sus docentes y sus alumnos. Hay una inversión y cuidado pocas veces visto en colegios subvencionados como éste. Sin embargo, para quienes se educan o laboran en el establecimiento del ex recinto Crav, cada detalle y la alegría de asistir a clases se repite a diario.
Quizás ésa sea la herencia más preciada que dejó su fundadora, Gloria Méndez, quien falleció repentinamente a los 46 años. Hay un espíritu de desarrollar la educación con pasión, con energía y de transmitir entre toda la comunidad del colegio la felicidad de aprender.
Según Patricio Martínez Llanos, sostenedor del complejo, ha sido una tarea ardua y permanente desde que se creó el colegio en 1989. Con su esposa, Gloria, tenían en mente solucionar un problema familiar: su hijo mayor debía ir al colegio y no había un lugar que completara sus expectativas educativas en su propia comuna. Se dieron cuenta que su dilema también se repetía en otras familias vecinas y decidieron tomar las riendas del asunto de una forma radical.  Con sus propias manos hicieron el mobiliario de la primera sala, sumaron a profesionales de su confianza y la historia de este complejo comenzó a escribirse. Creció y lo sigue haciendo.
Emplazado en el histórico recinto del Sindicato de los Trabajadores de Crav, el establecimiento hoy tiene más de 600 alumnos de enseñanza prebásica y básica, 40 docentes, casi 3 mil metros cuadrados construidos, y un proyecto de expansión que ya se acerca, con la creación de la enseñanza media.
“Nuestra intención es estar siempre innovando, que los profesores sean líderes y tengan un carácter, pero que, a su vez, los alumnos puedan salir del silencio. Pienso que el docente está haciendo un buen trabajo cuando empieza a aprender de los niños”, explica Patricio Martínez Llanos.
-¿Cómo describiría el sello que define al colegio?
Aquí hay un equipo sólido y preocupado, apasionado por la educación y que procura entregarla con cariño y fervor. La idea es llegar alegres al colegio y, principalmente, que los niños se sientan gratos. Por supuesto, que eso hace que los padres se sientan agradecidos también.
-Y esa preocupación ¿cómo se refleja en la práctica?
Aparte de la calidez con que los profesores asumen la tarea de enseñar, contamos con un equipo multidisciplinario que puede detectar las anomalías que tienen los grupos o los alumnos en la sala. Ese equipo está conformado por una psicóloga, una orientadora, una fonoaudióloga y una psicopedagoga,  enfocados a ayudar a superar ciertas condiciones  adversas que pueda presentar el estudiante. Yo me siento orgulloso, porque he podido comparar lo que nosotros entregamos con la realidad de colegios netamente particulares y no tenemos nada que envidiarles.
Patricio Martínez Llanos afirma que cada objetivo que se traza es para asegurar una educación de calidad al niño. Tiene la inspiración de su esposa y del equipo de trabajo que continuó fortaleciendo la labor iniciada por la profesora Gloria Méndez. Por eso es que sus ambiciones son grandes. “No basta sólo que el profesor haga su trabajo con el alumno, sino que hay otros profesionales que deben hacerse cargo de sus necesidades”, recalca.

La tarea que viene

Los egresados del Complejo Educacional Gloria Méndez Briones a menudo viven una dura realidad.  Pasan de un colegio acogedor, muy personalizado  y con todas las comodidades, a liceos que están en otros niveles de equipamiento o, por lo menos, lejanos de su comunidad y hogares. Esto, puntualiza el sostenedor, es uno de los motivos que le inspiraron a actuar y fijar la construcción de un edificio para la enseñanza media, que se alzará en la parte posterior del recinto.  Serán 2 mil metros cuadrados de modernidad y beneficios para los estudiantes pencones. “Hasta ahora estamos haciendo un trabajo relativamente inconcluso. Los niños terminan de estudiar aquí y se van a Concepción, porque en Penco no hay otras opciones. Con nuestro futuro establecimiento también queremos incentivar que alumnos de otras comunas lleguen acá. Si lo pensamos, de aquí al 2010, la comuna penquista tendrá fuera de su centro a casi todos los colegios ubicados allí actualmente, ya que se están desplazando a áreas periféricas.  Eso va a significar más trayectos, otros accesos y puede incluso resultar menos expedito ir a esos establecimientos que llegar hasta acá. Nuestro complejo será una buena alternativa y gran posibilidad para nuevos alumnos”, asegura Martínez, resaltando que todas las necesidades que puedan surgir con este proyecto se irán cubriendo paulatinamente.

Todo por el alumno

La directora del complejo Gloria Méndez Briones, Mauricia Venegas Soto, ratifica las explicaciones del sostenedor en cuanto a privilegiar ante todo el bienestar del alumno. “Aquí no hay puertas cerradas, nuestro deber es estar siempre para el alumno, porque entendemos que si no atendemos en el momento justo que él o su apoderado requieren, puede ser tarde. Nuestro gran objetivo es que el alumno se sienta emocionalmente ligado a los docentes para obtener los mejores resultados. La misión es grande y las proyecciones de expansión también. Este es un lugar en que todos nos sentimos acogidos. Desde los que vienen a estudiar, hasta los padres y profesores, porque tenemos un trato digno”, aseguró la directora.
Además de todas las atenciones que reciben los estudiantes de los profesores, hay una infraestructura que apoya cada etapa de crecimiento y aprendizaje. Desde el prekínder los niños se mueven en un ambiente de mucho color, calidez y espacio junto a material que refuerza sus inicios escolares.
La biblioteca cuenta con excelente sala de computación y, como para hacer notar su calidad de centro de documentación, ésta se emplaza en un sitio que aún refleja el pasado glorioso de la industria Crav. Salas de actividades, multicanchas, sitios espaciosos para el recreo y un excelente casino-salón complementan el proceso de aprendizaje. Pronto, según adelantó Patricio Martínez Llanos, se alzará un gimnasio que incluiría hasta piscina.

Integridad e integración

Dentro de las preocupaciones del Complejo Educacional Gloria Méndez Briones está el lograr que el aprendizaje ocurra. Por eso el equipo de profesionales del área de la psicopedagogía y la educación diferencial se fortalece cada vez más. Tienen varios niños integrados, quienes además de mantener clases en forma normal son reforzados en un aula especialmente habilitada, a cargo de la educadora Ana María Varela. La profesional señaló que los resultados han sido excelentes y que aparte de dar una ayuda a los niños con déficit o trastornos se produce un cariño especial con los compañeros y padres, de aceptación y respeto muy intenso.
Así también existe una sala especialmente diseñada para pequeños con trastornos del lenguaje y otra para niños con dificultades de aprendizaje, de la cual se encarga la profesora Rosana Reveco. La psicóloga Mónica Morales Arce asume la atención de los niños que son derivados por sus profesores e, incluso,  se trabaja con los padres para conseguir la superación de los problemas o conflictos.
La labor de todos ellos, sumado a los proyectos y el espíritu del colegio hace que este Complejo Educacional  se proyecte con mucha potencia en la comuna y la provincia. Quieren seguir creciendo y educando. Y saben que lo harán de la mano del proyecto que  un día inició su fundadora Gloria Méndez Briones.

O’Higgins 680, 4° piso, Oficina 401, Concepción, Región del Biobío, Chile.
Teléfono: (41) 2861577.

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