
Desde posturas muy distintas, al cierre del evento coincidieron en apuntar a quienes se restaron del debate y presentaron propuestas en seguridad, educación y el rol del Estado.
Tres postulantes a La Moneda participaron en el panel de cierre del foro Impulsa 2025, realizado en Concepción. A pesar de que todos los candidatos fueron invitados, solo Franco Parisi, Marco Enríquez-Ominami (ME-O) y Johannes Kaiser llegaron hasta el centro de eventos SurActivo, donde el encuentro organizado por la CPC Biobío reunió a cerca de 800 personas.
Desde el inicio, los tres marcaron distancia con las candidaturas ausentes. “Lamento que los otros candidatos no estén. Deben estar pagando las encuestas para seguir subiendo”, lanzó Parisi en su primera intervención. Enríquez-Ominami, por su parte, habló de una “falla democrática”: “Ha habido nueve debates presidenciales, cuatro meses de campaña de la candidata oficialista y de Matthei y Kast con recursos públicos, y recién ahora, al primer debate que confirmo, anulan”, dijo.
Kaiser también se sumó a los cuestionamientos: “Tres candidatos que creen que el debate democrático solamente es importante cuando les puede traer algún tipo de movimiento de las encuestas”, criticó.
¿Qué proponen? Educación, Estado y desarrolloParisi comenzó enfocándose en educación. Planteó una reforma universitaria que tome como referencia el Acuerdo de Bolonia y propuso duplicar el financiamiento a universidades que cumplan con ciertos estándares. Además, cuestionó la duración de algunas carreras: “Ingeniería comercial, cinco años, es un robo. Periodismo, cinco años, es un robo. Arquitectura, seis años, es un robo. ¿Quién lo paga? El Estado, es decir, ustedes”, afirmó.
Enríquez-Ominami, en tanto, defendió un Estado activo. “Eso no significa contratar miles de funcionarios públicos más. Significa tener una estrategia que apalanque inversión privada”, dijo. Agregó que Chile es “el Estado más chico de los países que respetamos” y que el modelo económico actual “se agotó”.
En la vereda opuesta, Kaiser criticó duramente al Estado: “¿Quién pone trabas para que se construya la Ruta Pie de Monte o se exploten tierras raras en Penco? El Estado, que se ha convertido en un obstáculo”, señaló.
Seguridad: entre inteligencia estatal y presencia militarConsultados por seguridad, los tres coincidieron en que se necesita más firmeza, aunque con propuestas distintas. Kaiser apuntó a cerrar las fronteras, fortalecer a Carabineros y Gendarmería, y coordinar acciones con las Fuerzas Armadas para recuperar territorios “en manos de grupos armados con pretensiones territoriales”.
Parisi propuso sacar a los militares a la calle, tal como –dijo– ocurre en países europeos y en Estados Unidos. También criticó los enfoques más “blandos” frente al crimen: “Esto no se soluciona con burbujas de amor a los malos”, dijo, en referencia a la propuesta de Jeanette Jara.
Discursos finales: más contrastesEn el cierre, Kaiser defendió una visión liberal y descentralizada: “El desarrollo viene de ustedes, no del Estado. Nosotros abriremos las puertas, pero ustedes tienen que cruzarlas”, afirmó.
Enríquez-Ominami, en tanto, dijo que Chile atraviesa “un momento grave” y apuntó directamente a dos candidaturas que lideran las encuestas: una que “quiere llenar cárceles y militarizar” (en alusión a Kast), y otra que “ha mentido” (refiriéndose a Jara). Propuso como alternativa “un camino de diálogo, diagnóstico real y comprensión profunda de los problemas sociales”, y cerró con un llamado a “elegir entre mutación o confrontación. Despertemos”.
Parisi, por su parte, concluyó con una propuesta para modernizar el Estado, enfocada en rescatar a los buenos funcionarios públicos: “No necesitamos más comunachos ni más fachos. Necesitamos más Dorothy Pérez”, dijo. Añadió que en su eventual gobierno, “nadie en el Estado ganará más de cinco millones de pesos, porque ganar más en el Estado es ser un abusador”.

