Día del Café: diez claves para prepararlo y disfrutarlo como se debe

/ 1 de Octubre de 2025

No se trata solo de despertar, sino de saborear. En el Día Internacional del Café, reunimos recomendaciones esenciales para cuidar cada detalle: desde la elección de los granos hasta el uso correcto de la cafetera. Porque un buen café no es casualidad, es resultado de pequeños gestos que marcan la diferencia.

• Comprar fresco

El sabor y el aroma del café se aprecian mejor cuando está recién tostado. Si no es posible conseguirlo de esa forma, hay que procurar que su tueste se haya realizado, como máximo, con 28 días de antelación. Ese es el dato que hay que exigir y no preocuparse solamente de la fecha de vencimiento

• Moler al momento de preparar

Hay dos posibilidades: comprar el café ya molido o moler sus granos en casa. En el primer caso, se recomienda almacenarlo en un envase hermético, ojalá de metal, para alejarlo de la luz, del oxígeno y de los cambios de temperatura que oxidan el café, tal como le sucede a una manzana cuando permanece sin cáscara por mucho tiempo. Tampoco sirve guardarlo en el refrigerador, porque allí se genera humedad que mata sus características. Asimismo, para aprovechar su acidez, su cuerpo y su sabor debería consumirse antes de 15 días.

• Usar agua purificada o de botella

Ojalá no usar “agua de la llave” porque el cloro hace mal al café. Casi todas las cafeteras usan agua fría, y en el proceso de preparación esta alcanza entre 85 y 95 grados.

• Nunca con endulzante

Si nos ponemos estrictos, el consejo es que el café debe tomarse sin azúcar. Si no tolera ese amargor, prefiera el azúcar rubia o la miel, pero nunca el endulzante, porque modifica o “disfraza” el sabor del café.

• La proporción adecuada

Unos 10 gramos de café, equivalentes a una cuchara sopera, es lo que se recomienda para preparar una taza de café. Para cantidades mayores, 80 gramos de café por un litro de agua es la regla general.


• El café no se recalienta

Un café que ya está frío no se vuelve a calentar, porque ese proceso termina quemándolo. Lo mismo ocurre cuando se deja café preparado en la plancha de calentamiento de las cafeteras americanas o de goteo. Como sucede con todo producto que se expone a una temperatura constante, el café va teniendo una cocción que le hace perder parte de su sabor.

• La cafetera ideal

Hoy el mercado ofrece cafeteras para todos los gustos y presupuestos. Se debe considerar el gusto y esfuerzo que alguien está dispuesto a hacer. Si es por rapidez, ahí están las americanas (goteo). Incluso hay algunas que se pueden programar para preparar el café a la hora que uno quiera beberlo. También está la italiana o moka, ideales para lograr un buen espresso. Son simples de usar, de tamaño pequeño y económicas. Otra opción es la cafetera francesa, una de las más valoradas, ya que ofrece un café con un buen sabor y gran cuerpo. Como contrapartida, tiene un proceso de preparación un poco más complicado. Se suman a ellas las cafeteras espresso (la clásica máquina de las cafeterías) y las de monodosis o cápsulas que ofrecen distintas variedades.

• Cuidar el maridaje

Para acompañar el café se aconseja una repostería “no tan dulce” y preferir productos horneados en lugar de fritos, porque lo graso no es un buen aliado para el sabor de sus preparaciones. Un chocolate produce un buen efecto de compensación, sobre todo con preparaciones como el espresso o americano.

• Para despertar

Si necesita un golpe de energía para comenzar su jornada, eso se lo puede dar un café americano, porque tiene mayores niveles de cafeína.

• Mantener los cuidados de la cafetera

De poco servirán los anteriores consejos si la cafetera no está al ciento por ciento. Hay que acostumbrarse a una rutina: la cafetera se ocupa, se lava solo con agua -las partes que se puedan lavar- y se guarda completamente seca, sobre todo en el sector del contenedor de agua. Para su limpieza no se usan jabones o detergentes, porque pueden dejar residuos que se ”notarán” en sus preparaciones.