EN CONTEXTO || Qué arriesgan los influencers denunciados por la ONG No Chat al usar el celular mientras conducen

/ 6 de Abril de 2026

 

Las denuncias reactivan el debate sobre esta normativa y las sanciones que enfrentan quienes usan el celular al volante, una conducta considerada infracción gravísima y vinculada a la principal causa de siniestros viales en Chile. 

¿Qué ocurrió? El uso del celular mientras se conduce volvió al centro de la discusión pública luego de que la ONG No Chat advirtiera sobre la circulación de registros en redes sociales, donde figuras conocidas aparecen manipulando dispositivos al volante.  

La organización alertó que estas conductas no solo infringen la normativa vigente, sino que, además, contribuyen a normalizar prácticas de alto riesgo entre audiencias masivas. 

Uno de los casos más visibles fue el del animador Nicolás Larraín, quien, según denunció la organización, fue captado realizando una transmisión en vivo mientras conducía. A este episodio se suman denuncias similares a rostros como Naya Fácil, Arturo Vidal y Julián Elfenbein, entre otros. Desde la ONG advirtieron que cuando este tipo de conductas proviene de personas con alta visibilidad, su impacto se amplifica al instalar malos ejemplos y reforzar una práctica que ya es considerada la principal causa de siniestros viales en Chile: la conducción no atenta. 

Pero más allá de los nombres propios, el debate vuelve a poner el foco en una normativa que endureció las sanciones precisamente para enfrentar este problema. Se trata de la Ley No Chat, vigente desde 2021, que modifica la Ley de Tránsito y prohíbe manipular teléfonos celulares u otros dispositivos electrónicos mientras se conduce. 

Qué establece 

La ley establece que la prohibición rige desde el momento en que el vehículo está en marcha, incluso en situaciones que muchos conductores consideran inofensivas, como detenerse en un semáforo en rojo, en un taco o frente a una señal de Pare. La lógica es clara: cualquier interacción con el dispositivo implica una distracción que puede tener consecuencias inmediatas.  

“… un  conductor que manipula el celular triplica sus probabilidades de atropellar a un peatón o colisionar con otro vehículo. Si además sostiene una conversación sin manos libres, el riesgo de desviar la trayectoria aumenta siete veces, mientras que la probabilidad de realizar un frenado intempestivo se triplica”. 

Solo se permite el uso de sistemas de manos libres que no requieran manipulación física y que permitan mantener ambas manos en el volante de forma permanente. También se autoriza el uso de aplicaciones de navegación, siempre que funcionen mediante comandos de voz y sin intervención manual durante la conducción. Estos dispositivos deben ubicarse en un lugar que no obstaculice la visión ni comprometa la seguridad del manejo. 

Las sanciones 

El incumplimiento de esta norma no es menor. Se trata de una infracción gravísima, con multas que pueden ir entre 80 mil y 160 mil pesos, además de la suspensión de la licencia de conducir, que puede extenderse hasta 90 días en caso de reincidencia. 

La severidad de estas sanciones se explica por el impacto real que tiene la distracción al volante. Estudios impulsados por la propia ONG junto a la Mutual de Seguridad evidencian que un conductor que manipula el celular triplica sus probabilidades de atropellar a un peatón o colisionar con otro vehículo. Si además sostiene una conversación sin manos libres, el riesgo de desviar la trayectoria aumenta siete veces, mientras que la probabilidad de realizar un frenado intempestivo se triplica.