EN CONTEXTO: Qué es el indulto presidencial y por qué vuelve al debate tras dichos de Kast

/ 17 de Marzo de 2026

Las recientes declaraciones de José Antonio Kast sobre la posibilidad de indultar a uniformados condenados por delitos cometidos durante el estallido social de 2019 reactivaron la discusión por esta atribución que la legislación chilena confiere al presidente de la República. Pero ¿qué significa realmente un indulto y cuáles son sus efectos?

“Estamos estudiando caso a caso, y vamos a avanzar en esa línea para recuperar la paz”, respondió el presidente José Antonio Kast al ser consultado sobre la posibilidad de indultar a carabineros o militares condenados durante el “estallido”.

El planteamiento fue criticado por la oposición y reabrió un debate político sobre el alcance de esta facultad presidencial que existe en Chile desde el siglo XIX, sus límites y las circunstancias en que podría aplicarse.

¿Qué es?

Un indulto es una medida que extingue o reduce la pena que una persona debe cumplir tras haber sido condenada por un tribunal. Esto significa que la persona puede dejar de cumplir la pena de cárcel o ver reducida su duración. Sin embargo, el indulto no elimina el delito ni borra la condena judicial.

¿Quién puede otorgarlo?

En Chile, solamente el presidente de la República tiene la facultad de conceder indultos particulares, es decir, en casos específicos y para personas determinadas.

Esta atribución está establecida en el artículo 32, número 14, de la constitución y en la legislación vigente (Ley 18.050). Para otorgar el indulto, el mandatario debe seguir ciertos procedimientos administrativos y jurídicos, que incluyen informes técnicos y revisiones de antecedentes de cada indultado, pues este se entrega de manera individual.

¿Existen otros tipos de indultos?

En la legislación chilena también existe el indulto general, que se aplica a un grupo
de personas y debe ser aprobado mediante una ley por el Congreso. El último de este tipo se dio en abril de 2020, en el contexto de la pandemia por Coronavirus, cuando el gobierno del presidente Sebastián Piñera concedió este beneficio a personas privadas de libertad para prevenir el contagio de coronavirus en las cárceles. Específicamente se dirigió a hombres de más de 60 años; a mujeres mayores de 55 años; mujeres embarazadas o que tuvieran un hijo o hija menor de dos años. El indulto consistió en la conmutación de la pena privativa de libertad por la de reclusión domiciliaria total por todo el saldo de sus respectivas condenas.

¿El indulto borra el delito?

No. Este es uno de los puntos que suele generar confusión. El indulto no elimina el delito ni la condena, sino que solo modifica o extingue la pena que la persona debe cumplir. En otras palabras, la responsabilidad penal establecida por un tribunal se mantiene.

Indultos presidenciales de las últimas décadas

A lo largo de la historia reciente, distintos presidentes utilizaron la facultad del indulto en casos que generaron debate público. Tras el retorno a la democracia, el presidente Patricio Aylwin otorgó 928 indultos, en muchos casos relacionados con políticas de reinserción o razones humanitarias. Beneficiaron a presos con enfermedades terminales, mujeres embarazadas o con hijos pequeños, y reos condenados por delitos contra la seguridad del Estado. Fue el gobierno que más indultos concedió desde 1990.

En 1994, el presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle indultó a Ángel Vargas Parga, condenado por narcotráfico tras ingresar cerca de 500 kilos de cocaína al país. Redujo a la mitad la condena de 10 años que este había recibido en junio de 1991.

El propio Frei reconoció años después que había sido “un error”, y el caso reapareció en debates políticos posteriores. En 2012, el presidente Sebastián Piñera otorgó el indulto a Gabriela Blas, una pastora aymara condenada por la muerte de su hijo pequeño, quien se perdió en el altiplano mientras ella cuidaba animales. El caso generó discusión sobre justicia intercultural y condiciones sociales en zonas rurales. Durante su segundo mandato, la presidenta Michelle Bachelet otorgó varios indultos por razones humanitarias, por ejemplo, a personas con enfermedades terminales o graves condiciones de saludmientras cumplían condena.
Más recientemente, el presidente Gabriel Boric concedió indultos a personas condenadas por delitos vinculados al Estallido social en Chile de 2019, lo que generó una fuerte controversia política.