
El próximo 6 de octubre, SurActivo reunirá a empresas, autoridades y actores vinculados al comercio exterior, el transporte y la logística en una jornada que contempla más de 55 stands, ruedas de negocios y paneles sobre producción, multimodalidad e integración con Argentina. La iniciativa busca poner en valor la oferta logística local y generar oportunidades concretas de negocios y diversificación de cargas.
Más de 55 stands, ruedas de negocios, espacios de networking y tres conversaciones sobre producción, multimodalidad e integración con Argentina marcarán el Encuentro Biobío Hub Logístico, organizado por Mesa COMEX Biobío y el Gobierno Regional. La jornada busca poner en común las capacidades de la región y discutir qué condiciones se necesitan para que el Biobío pueda ampliar su papel como plataforma logística de la macrozona centro-sur.
Para Karen Urzúa, presidenta de la Mesa COMEX Biobío, el encuentro representa una oportunidad para pasar de reconocer las capacidades que ya existen en la región del Biobío a conectarlas con nuevas oportunidades de producción, comercio e inversión. Después de 21 años de trabajo de la Mesa, sostiene que el desafío es ampliar la mirada sobre la logística y articular infraestructura, servicios y actores para que el Biobío pueda convertirse en una plataforma de conexión para la macrozona centro-sur y Argentina.
-La jornada reunirá a autoridades, empresas portuarias, industrias, transportistas, organismos públicos, gremios y otros actores del comercio exterior. ¿Por qué es necesario que todos los actores se congreguen?
Ninguna cadena logística funciona con un solo actor; su competitividad depende de que muchas decisiones logren coordinarse. Cuando reunimos al sector público, las empresas, los puertos, transportistas, gremios y la academia, podemos identificar cuellos de botella, anticipar riesgos y construir soluciones con una mirada de cadena completa. Esa coordinación genera confianza, eficiencia y también mejores condiciones para atraer negocios e inversión. Y el propio encuentro es una muestra de ello: fue levantado sumando tiempo, capacidades y mucha pasión de los integrantes de la Mesa, porque estamos convencidos de que esta es la manera de trabajar para conseguir mejoras y eficiencias.
-¿Qué podrá encontrar el público y, particularmente, las empresas que quieran conocer la oferta logística que existe hoy en el Biobío?
Queremos que encuentren una vitrina integrada de las capacidades que hoy tiene el Biobío para mover, atender y facilitar carga. No se trata solo de puertos: la fortaleza está en la red de servicios e infraestructura que acompaña a cada sector productivo y en la experiencia acumulada para resolver requerimientos de comercio exterior. Para una empresa de la macrozona o de Argentina, el valor es poder conocer en un solo lugar actores, alternativas y soluciones que quizás hoy no tiene conectadas. Nuestro objetivo es que la exhibición genere conversaciones concretas y nuevas oportunidades.

-También habrá 27 empresas anfitrionas participando en ruedas de negocios con reuniones previamente agendadas. ¿Qué buscan que ocurra en esas reuniones y qué tipo de oportunidades quieren abrir?
Que dejen agendas concretas, no solo intercambio de tarjetas. Biobío tiene una base exportadora históricamente fuerte en el sector forestal, pero cuenta con capacidades para diversificar cargas y atender a sectores que hoy utilizan otras rutas o puertos. Entre enero y agosto de 2025, por ejemplo, el sector forestal todavía representaba el 60% de las exportaciones regionales. Si podemos ofrecer alternativas competitivas en costos, tiempos, confiabilidad y servicios, podemos abrir espacio a nuevas cargas, inversiones y negocios. El éxito será que varias de estas conversaciones continúen después del encuentro en pilotos, cotizaciones, acuerdos o proyectos reales, y a eso le haremos seguimiento a través de la Mesa.
-¿Qué tan importante es para la Mesa COMEX que esta conversación deje de ser exclusivamente regional?
Es fundamental, porque la logística no reconoce límites administrativos. En 2017 se fortalecieron las mesas de comercio exterior desde Maule hasta Los Lagos, traspasando el modelo de Biobío. En 2019, la Mesa reunió a representantes de seis regiones —Maule, Biobío, Ñuble, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos— para abordar desafíos comunes, y en 2024, una delegación de La Araucanía participó en la Mesa para profundizar la articulación con los puertos del Biobío. Compartimos corredores, infraestructura, mercados y muchas veces los mismos problemas, por lo que coordinarnos amplía las oportunidades para todos. El Biobío puede ser una plataforma regional, pero solo si construye esa función junto a los territorios que necesitan conectarse con ella.
-El programa contempla tres conversaciones que van desde las necesidades de los sectores productivos hasta la multimodalidad y, finalmente, la integración con Argentina. ¿Cómo se conecta ese recorrido con la visión que Mesa COMEX tiene para el Biobío?
El recorrido es deliberado. Primero debemos entender qué necesita la actividad productiva para luego definir cómo mover esa carga de manera más eficiente y multimodal y, finalmente, proyectar esas capacidades hacia otros territorios y mercados. Esa ha sido la lógica de la Mesa desde su creación: responder a la economía real y facilitar el comercio, no funcionar como un fin en sí misma. Por eso la integración con Argentina, especialmente con Neuquén, es la consecuencia natural de una visión que busca ampliar el área de influencia del Biobío. Queremos que la región sea una plataforma al servicio de la macrozona centro-sur y de nuevas conexiones internacionales.
-El segundo panel abordará la multimodalidad y la eficiencia logística desde la mirada del ferrocarril, una naviera y una empresa exportadora. ¿Qué problema de la cadena logística regional esperan poner en discusión con estas tres perspectivas?
El principal problema es la fragmentación. Cada modo puede ser eficiente por separado y, aun así, la cadena completa puede fallar en sus conexiones, accesos o última milla. Necesitamos que el ferrocarril, la carretera, los puertos, las terminales, la documentación y la programación operen coordinadamente, de acuerdo con las necesidades reales de la carga. La propia Mesa abordó infraestructura y gestión como factores necesarios para recuperar competitividad logística. Las ineficiencias no las paga solo el exportador o el importador; también las vive la comunidad cuando la congestión resta tiempo a las familias, al trabajo y a los servicios. Una relación entre desarrollo portuario, transporte y calidad de vida que el propio Gobierno Regional ha incorporado en iniciativas de planificación urbana. Por eso, los pilotos (tanto del salmón como de carga en tránsito desde Neuquén, que EFE Logística está desarrollando a través de la Mesa) y la medición de resultados son importantes, pues permiten demostrar qué combinaciones funcionan antes de escalarlas.
-El tercer panel estará dedicado a la integración Biobío-Neuquén y los corredores internacionales. ¿Qué esperan aportar desde Mesa COMEX a esa conversación sobre la conexión del Biobío con Argentina y otros mercados?
La Mesa puede aportar articulación y una mirada operativa para que un corredor deje de ser solamente una idea y pueda transformarse en flujos reales de carga. Biobío y Neuquén han profundizado en los últimos años sus vínculos logísticos, empresariales e institucionales, y los puertos del Biobío se han presentado como una alternativa de salida al Pacífico para cargas argentinas. El desafío ahora es avanzar desde las visitas y conversaciones hacia operaciones regulares, coordinando pasos fronterizos, tránsito, servicios y exigencias sanitarias y aduaneras. La integración será sostenible si genera beneficios concretos para ambos territorios.
-La Mesa COMEX plantea convertir al Biobío en un hub logístico de la macrozona centro-sur, ¿qué tendría que cambiar para que esa condición se traduzca en más carga, nuevos negocios y mayor conexión internacional?
Un hub no se construye con una etiqueta o una marca; necesita condiciones habilitantes que funcionen de manera consistente. Debemos avanzar en infraestructura de última milla, coordinación de carretera, ferrocarril, puerto, digitalización e inteligencia artificial, articulación con el nivel central y gestión de riesgos operativos, especialmente, en una región costera que debe incorporar la resiliencia frente a contingencias naturales y climáticas. Pero tampoco podemos proyectar el desarrollo logístico desconectado de la realidad global. Hoy las cadenas de suministro están expuestas a riesgos cada vez más diversos: eventos climáticos extremos, desastres naturales, conflictos geopolíticos, crisis sanitarias, amenazas tecnológicas y cibernéticas, y también eventos de origen humano que pueden interrumpir rutas, infraestructura y operaciones críticas.
La presidente de la Mesa COMEX agrega que un país abierto al mundo, como Chile, y una región portuaria y exportadora como el Biobío, deben estar preparados para enfrentar esos escenarios. “No podemos evitar todos los riesgos, pero podemos anticiparnos, monitorearlos y reducir sus impactos. Eso exige planes de contingencia, capacidad de respuesta, continuidad operacional y una articulación público-privada que funcione antes de que ocurra una emergencia y no solo cuando ya estamos enfrentándola”.
Porque el desafío, añade, no es simplemente mover más carga. Es construir un sistema logístico capaz de sostener la actividad productiva aun en condiciones adversas y contribuir a una región del Biobío con más crecimiento, desarrollo, resiliencia y equidad.

