
La infraestructura, que considera una inversión superior a $4 mil millones, permitirá mejorar el saneamiento sanitario en la localidad. Solo resta la conexión de redes secundarias para su puesta en marcha.
La empresa sanitaria Essbio confirmó el término de la nueva planta de tratamiento de aguas servidas en Rafael, comuna de Tomé, una obra clave para el saneamiento sanitario local que beneficiará directamente a más de 1.600 personas.
El proyecto, que ya se encuentra completamente construido, contempla además dos plantas elevadoras de aguas servidas y una inversión total que supera los $4 mil millones. Para su entrada en operación, solo resta la ejecución de las redes secundarias a cargo del municipio, las que posteriormente serán conectadas a la infraestructura principal.
Desde la sanitaria destacaron que esta iniciativa forma parte del Programa de Mejoramiento de Barrios, orientado a fortalecer el desarrollo urbano con soluciones sostenibles. En esa línea, el gerente regional de Essbio, Peter Schmohl, subrayó que el proyecto incorpora tecnología de punta y responde a los desafíos del cambio climático, promoviendo la resiliencia hídrica y una gestión eficiente de los recursos.
Esta obra se suma al plan de inversiones de Essbio para 2026 en la región del Biobío, que contempla más de $37.800 millones destinados a infraestructura sanitaria, incluyendo nuevas fuentes de agua, ampliación de capacidad y sistemas de tratamiento. Entre estos proyectos, destaca también la inversión de $3.570 millones en la planta de tratamiento Biobío, orientada al encapsulamiento de olores en coordinación con la comunidad y autoridades locales.

