
La infraestructura permitirá recolectar y depurar las aguas servidas de la localidad de Tomé. El proyecto forma parte del Programa de Mejoramiento de Barrios, que contempla una inversión superior a $4.830 millones e incluye obras de alcantarillado y conexiones domiciliarias.
Tras más de 20 años de espera por una solución sanitaria, los habitantes de Rafael, localidad rural de la comuna de Tomé, contarán con un sistema de tratamiento de aguas servidas que beneficiará a más de 1.600 personas. La nueva planta, inaugurada por Essbio, permitirá recolectar y depurar los residuos domiciliarios antes de devolver el agua tratada al río Rafael.
La iniciativa se enmarca en el Programa de Mejoramiento de Barrios (PMB) y contempla una inversión superior a los $4.830 millones. El proyecto incluyó la construcción del alcantarillado y las conexiones desde las viviendas, obras impulsadas por la municipalidad de Tomé y financiadas por el Gobierno Regional. Por su parte, Essbio construyó los colectores principales, dos plantas elevadoras de aguas servidas y la planta de tratamiento.
La nueva infraestructura busca resolver problemas sanitarios que afectaban a los vecinos, entre ellos los malos olores asociados a la disposición de residuos domiciliarios en las calles y los costos de mantención de las fosas sépticas. En algunos casos, las familias que no podían acceder a estas instalaciones debían recurrir a pozos negros.
“Muchas veces los residuos domiciliarios, como los del lavamanos, tenían que llegar a las calles, generando malos olores. A esto se sumaba el costo que significaba para las familias mantener una fosa séptica, mientras que quienes no podían acceder a una debían recurrir a pozos negros. Ahora los vecinos van a tener una mejor calidad de vida”, señaló Carol Reyes, presidenta de la Junta de Vecinos de Rafael.
El gerente general de Essbio, Cristian Vergara, destacó que la obra permitirá mejorar las condiciones de vida de las familias y acompañar el crecimiento de la localidad. Además, afirmó que se trata de una de las plantas más modernas de la compañía.
Por su parte, el gobernador regional del Biobío, Sergio Giacaman, sostuvo que la iniciativa representa un avance frente a la falta de acceso a servicios básicos que aún afecta a algunas familias de la región. El alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, también valoró la inversión y la incorporación de tecnología para enfrentar los desafíos de urbanización y saneamiento de los sectores rurales.
La obra se suma al plan de inversiones de Essbio para 2026 en la región del Biobío, que contempla más de $37.800 millones para infraestructura sanitaria, incluidos proyectos de ampliación de capacidad, nuevas fuentes de agua, estanques de abastecimiento y plantas de tratamiento de aguas servidas.

