
La investigación, que analizó la evolución de la educación superior entre 2007 y 2025, reveló que Biobío registró 23.282 nuevos titulados de pregrado en 2025, mientras la creación de empleo fue prácticamente nula, un escenario que, según el estudio, contribuye a explicar una tasa de desocupación de entre 9,6% y 10%, superior al promedio nacional.
La región del Biobío consolidó su posición como el segundo polo de educación superior del país durante las últimas dos décadas, pero ese crecimiento no ha sido acompañado por una mayor capacidad del mercado laboral para absorber a los nuevos profesionales y técnicos. Así lo concluye un estudio de Faro UDD, que analizó la evolución de las titulaciones entre 2007 y 2025 a partir de datos del Servicio de Información de Educación Superior (SIES).
El informe sitúa este fenómeno en un contexto nacional. Entre 2007 y 2025, las titulaciones de educación superior crecieron un 237% en Chile y, solo durante 2025, se registraron 238.716 titulados de pregrado, cifra que superó ampliamente los 167.211 puestos de trabajo creados ese año. Según el estudio, esta diferencia refleja una creciente presión sobre el mercado laboral para absorber a los nuevos egresados.
“En Biobío este fenómeno fue aún más dramático. Hubo 23 mil nuevos titulados de pregrado frente a una nula creación de empleos en el período. Esto explica directamente la brecha de empleabilidad regional y una desocupación local que oscila entre el 9,6% y el 10%, por sobre el promedio nacional”, afirmó Patricia Vargas, jefa de Faro UDD.
Respecto de la realidad regional, Vargas explicó que, aunque Biobío mantiene su posición como el segundo polo de titulaciones del país, existen señales de rezago frente al resto de las regiones. “Entre 2007 y 2025 la región creció un 146%, muy por debajo del 237% del promedio nacional. Eso redujo su participación en el total del país, que pasó de un 11% a un 8%. Podemos decir que Biobío está en una situación de meseta: alcanzó su máximo en 2021, durante la recuperación pospandemia, y luego entró en una fase de estabilización levemente descendente”, señaló.
El informe también advierte que Biobío quedó rezagada en el crecimiento de la formación continua. Mientras los postítulos representaron el 20,6% de las titulaciones a nivel nacional, en Biobío solo alcanzaron el 8,6%, lo que, según el análisis, refleja una concentración de esta oferta en la Región Metropolitana.
A ello se suma una situación menos favorable para quienes egresan de las carreras con mayor número de titulados en la región, como técnico en enfermería, psicología y técnico en administración. “Todas muestran una empleabilidad al segundo año por debajo de la media nacional y también sufren castigos salariales de entre un 5% y un 10% respecto del promedio del país”, indicó la directiva de Faro UDD.
Para Patricia Vargas, el principal desafío de la región es fortalecer la relación entre la educación superior y el mercado laboral. “Es necesario reactivar la absorción laboral, ajustar la oferta académica a la estructura productiva regional para evitar una sobreoferta de profesionales sin campo de empleo, cerrar las brechas de ingresos y empleabilidad y fortalecer la oferta de postítulos y posgrados para evitar la fuga de capital humano hacia la Región Metropolitana”, sostuvo.
La jefa de Faro UDD agregó que el desafío de largo plazo es que Biobío recupere su dinamismo. “La región debe salir de la meseta de estancamiento y volver a crecer en la formación de profesionales y técnicos, pero de la mano de un mercado laboral capaz de absorber ese capital humano”, concluyó.
Frente a este escenario, Faro UDD concluye que el desafío para la región no solo pasa por seguir ampliando el acceso a la educación superior, sino también por fortalecer la vinculación entre la formación y las necesidades del mercado laboral, impulsar la oferta de postítulos y educación continua fuera de la Región Metropolitana y generar mejores oportunidades de empleo para los nuevos titulados.

