
Durante casi 30 años fue parte de Radio Bío Bío, donde se desempeñó como director de Prensa en Concepción, y se convirtió en una de las voces más reconocidas del periodismo regional. También fue el primer director de Revista NOS, medio con el que mantuvo una estrecha amistad y al que siguió vinculado a través de historias, recuerdos y conversaciones sobre la actualidad penquista.
A los 79 años falleció Salvador Schwartzmann Hasson, periodista que dejó una huella en las comunicaciones de la región del Biobío. Su voz, reconocible para varias generaciones de auditores de Radio Bío Bío, estuvo ligada durante décadas a la información regional y a una manera de ejercer el periodismo marcada por la curiosidad, el conocimiento de su entorno y el entusiasmo por contar historias.
Su relación con Revista NOS comenzó en los años 90, cuando asumió como su primer director. Sin embargo, el vínculo no terminó con esa etapa profesional. Salvador siguió siendo un amigo de este medio, siempre dispuesto a compartir sus conocimientos, sus anécdotas y esos sabrosos datos sobre la actualidad regional que encontraba en sus conversaciones y en su permanente interés por lo que ocurría en Concepción y sus alrededores.
Había en él una combinación especial de experiencia periodística, memoria y sentido del humor. Pero su conocimiento de la ciudad no se limitaba a los acontecimientos noticiosos, pues también incluía sus personajes, sus rincones y esos lugares que forman parte de la historia cotidiana de los penquistas.
En una de nuestras publicaciones, donde invitábamos a escoger la mejor “picada” penquista, nos reveló cuál era la suya: una que estaba ubicada en el desaparecido Mercado de Concepción: el Puesto 1516, administrado por Marisol Lagos. Era un lugar que conocía desde sus primeros años en la ciudad y al que había llegado después de dejar su querido Puerto Montt para estudiar periodismo en la Universidad de Concepción, en 1965. También contaba cómo las mesas compartidas, especialmente los sábados, propiciaban conversaciones y amistades inesperadas. De hecho, allí había conocido a una importante fuente periodística del área policial.
En sus últimos años estaba retirado del periodismo y ya había dejado Concepción, su ciudad por adopción. Sin embargo, seguía atento a la contingencia y compartiendo información y comentarios a través de sus redes sociales. De hecho, su última publicación en X fue el 27 de octubre, apenas dos días antes de su fallecimiento. En ella se refirió a las declaraciones del ministro del Interior, Claudio Alvarado, sobre la fotografía que el subsecretario Pavez había difundido de su viaje en un vuelo privado a República Dominicana, para participar en una reunión internacional convocada por Estados Unidos. “Fue un profundo error”, fue la frase que recogió en esa publicación.
Su admiración por Radio Bío Bío y por el vínculo que la emisora había construido con sus auditores también quedó reflejada en una historia que escribió para Revista NOS sobre Nibaldo Mosciatti, fundador de la emisora. Al recordar la cobertura del terremoto, imaginaba a Mosciatti haciéndole una precisión mientras escribía: los auditores no eran propiedad de la emisora, porque la radio pertenecía a la gente. Así lo relató:
“A él (Mosciattia) dedicamos el trabajo que se hizo antes, durante y después del terremoto. Para él, en definitiva, es todo el afecto de la gente, de sus auditores: “No son nuestros”, me está diciendo ahora, mientras escribo. “La Radio es de la gente y eso hay que tenerlo siempre presente”.

