Formar especialistas en regiones impacta la salud de las comunidades locales

/ 22 de Agosto de 2025

Dr. Osvaldo Gaete
Director de carrera de Medicina USS, sede Concepción.

Uno de los grandes desafíos que enfrenta el sistema de salud chileno es la desigual distribución de especialistas y la alta demanda de atención oportuna.

Según cifras del Minsal, actualmente más de 2,5 millones de personas están en lista de espera a nivel nacional, y más de 77 mil garantías GES presentan retrasos, afectando directamente a 74 mil personas. Aunque en regiones -como el Biobío- se concentra un número importante de especialistas, la realidad es que estos se encuentran principalmente en zonas urbanas, dejando a las comunas rurales con graves dificultades de acceso a atención especializada.

Es en este contexto que la formación desde regiones y con foco en las realidades locales es una de las estrategias más efectivas para acortar esas brechas. Formar médicos que entiendan el territorio, que realicen su práctica clínica en hospitales regionales y que se vinculen tempranamente con las redes de salud pública, permite fortalecer la cobertura y generar arraigo y compromiso.

“Sabemos que una mejor salud para Chile requiere decisiones estructurales, pero también convicciones claras desde las universidades. Apostar por la formación de especialistas en regiones es, en definitiva, apostar por un sistema de salud más accesible y preparado”.

Además, esta formación local aporta beneficios adicionales: contribuye a la reducción de listas de espera, fomenta la investigación clínica orientada a problemas regionales, mejora la gestión hospitalaria y de recursos humanos, y asegura que los médicos desarrollen un vínculo duradero con la comunidad que atienden.

La reciente adjudicación del programa de especialidad en Cirugía en el Hospital Las Higueras de Talcahuano por la Universidad San Sebastián, sede Concepción, representa un paso importante para el Biobío. Este hito, sumado a otros programas de postítulo en ejecución, refuerzan el rol que puede cumplir la academia en el desarrollo regional. No se trata solo de entregar competencias técnicas, sino de formar médicos capaces de liderar procesos de mejora en entornos reales, diversos y muchas veces adversos.

Sabemos que una mejor salud para Chile requiere decisiones estructurales, pero también convicciones claras desde las universidades. Apostar por la formación de especialistas en regiones es, en definitiva, apostar por un sistema de salud más accesible y preparado. Cada profesional formado en su región contribuye a una salud más equitativa, donde todos los chilenos, sin importar dónde vivan, puedan acceder oportunamente a una atención de calidad.