
El estudio, desarrollado por académicas de la Escuela de Obstetricia, advierte que la mamoplastia de reducción puede provocar pérdida de sensibilidad en el pezón y menor producción de leche. Las de aumento, en tanto, se asociarían a dolor, mastitis y riesgo de infecciones.
Pérdida de sensibilidad y menor producción de leche materna. Esas son dos de las principales consecuencias que puede tener una cirugía de reducción mamaria, según los hallazgos de una investigación realizada por académicas de la Escuela de Obstetricia de la Universidad San Sebastián (USS).
El estudio, titulado Efectos en la lactancia materna en las cirugías de aumento y reducción mamaria, consistió en una revisión de literatura científica publicada entre los años 2000 y 2023. Su objetivo fue identificar los principales impactos que pueden tener las mamoplastias -tanto de aumento como de reducción- en el proceso de amamantamiento.
“El tipo de incisión empleada en la mamoplastia influye significativamente debido al daño que puede provocar en la anatomía mamaria, al dividir, mediante un corte, el tejido glandular unido al complejo areola-pezón. Esto afecta la sensibilidad, disminuye el reflejo de succión y, como consecuencia, reduce la producción de leche”, explicó Jusselit Estrada, académica de la USS en Concepción y líder del estudio.
En el caso de las cirugías de aumento, la investigación advirtió que pueden provocar congestión mamaria, dolor y mastitis. “Los implantes, al ser cuerpos extraños, pueden alterar el sistema inmune, haciéndolo más susceptible a infecciones. Esto favorece la colonización bacteriana y eleva el riesgo de mastitis puerperal, especialmente según la ubicación del implante”, detalló Estrada.
Badir Chahuán, director del programa de Mastología USS – FALP, enfatizó que cualquier intervención quirúrgica en las mamas puede afectar la lactancia. “Por ejemplo, una incisión periareolar, al cortar conductos mamarios, claramente impacta en la capacidad de amamantar. Todo depende del tipo de cirugía y de la técnica utilizada”, señaló.
Según Jusselit Estrada, esta investigación surgió ante la necesidad de contar con evidencia científica consolidada. “Sabemos que este tipo de procedimientos ha ido en aumento, y muchas mujeres recién se enteran de sus efectos sobre la lactancia cuando ya es tarde. Queremos que puedan tomar decisiones informadas, conscientes de las posibles consecuencias a futuro”.

