
Casi un tercio de los perros en Chile presenta exceso de peso, una condición que puede afectar su salud y reducir su expectativa de vida. Expertos llaman a ajustar las porciones y la dieta a la edad, actividad y necesidades de cada animal, además de evitar la sobrealimentación y la humanización de sus comidas.
Las mascotas ocupan un lugar cada vez más importante en los hogares chilenos y esa cercanía también ha modificado la forma en que las personas se preocupan por su bienestar. De acuerdo con un estudio realizado por Corpa Market Intelligence en enero de 2026, el 80% de los encuestados declara tener al menos una mascota. Entre quienes tienen animales de compañía, el 77% tiene al menos un perro y el 58%, un gato.
El vínculo también es estrecho. El 56% considera a su mascota como un miembro más de la familia, mientras que otro 16% la define como un hijo o similar. Esta relación se refleja en los hábitos de cuidado: durante los últimos 12 meses, el 75% llevó a su mascota al veterinario y el 69% compró snacks o alimentos de premio.
Pero precisamente esta cercanía puede generar algunos hábitos que terminan afectando la salud de los animales. Uno de los principales problemas es el exceso de peso. El Colegio Médico Veterinario advierte que un 33% de los perros presenta sobrepeso, una condición que puede aumentar el riesgo de diabetes, enfermedades osteoarticulares, dolor crónico, problemas cardiorrespiratorios y enfermedades cardiovasculares, además de reducir la expectativa de vida.
Según los especialistas, el sobrepeso no suele responder a una sola causa, sino a una combinación de factores . “Es frecuente escuchar preguntas sobre si el aumento de peso puede deberse a la castración, a la edad o incluso a una predisposición propia del animal. Sin embargo, el sobrepeso suele responder a una combinación de factores, entre ellos el sedentarismo, una ingesta calórica superior a la necesaria y una alimentación que no siempre se ajusta a la edad, nivel de actividad y requerimientos nutricionales de cada perro”, explica Isabel Trujillo, especialista en nutrición de mascotas.
No todos necesitan comer lo mismoUna de las principales recomendaciones es evitar determinar la cantidad de alimento únicamente por el tamaño o la raza del perro. La porción debe considerar su etapa de vida, nivel de actividad y necesidades particulares.
También es importante respetar las cantidades recomendadas en las guías de alimentación. Un perro que recibe más calorías de las que utiliza puede aumentar de peso aunque el alimento que consuma sea nutricionalmente adecuado.
La esterilización o castración tampoco implica, por sí sola, que un animal vaya a desarrollar obesidad. Lo que cambia son sus necesidades energéticas, por lo que el aporte de la dieta debe ajustarse a esa nueva condición. Si después del procedimiento mantiene una ingesta superior al gasto energético, el excedente puede favorecer el aumento de peso.
La edad también requiere atención. Las necesidades nutricionales de un cachorro no son las mismas que las de un perro adulto o de edad avanzada. Lo mismo ocurre con animales que realizan altos niveles de actividad física frente a otros con una rutina predominantemente sedentaria.
El premio también cuentaEl alimento principal no es el único elemento que debe considerarse al evaluar la dieta. Los premios y snacks forman parte del consumo diario y pueden aumentar de manera significativa la cantidad total de calorías que recibe un perro.

El estudio de Corpa muestra que el 69% de los encuestados compró snacks o alimentos de premio durante los últimos 12 meses. A esto se suma que un 21% declaró haber entregado comidas con menús gourmet a sus mascotas.
Para los especialistas, este tipo de prácticas debe considerar el aporte total de la dieta. Dar alimentos adicionales de manera frecuente, especialmente si no se descuenta su aporte energético de la ración diaria, puede favorecer el aumento de peso.
El Colegio Médico Veterinario también advierte sobre los efectos de la humanización de la alimentación y la disminución de la actividad física. Desde el enfoque de One Health, los hábitos compartidos entre las personas y sus animales pueden influir en el riesgo de obesidad de ambos.
¿Cómo saber si el perro está con sobrepeso?La balanza entrega información, pero no es el único indicador. Según Trujillo, se habla de sobrepeso cuando un perro supera aproximadamente en un 10% su peso ideal, mientras que la obesidad corresponde a un exceso superior al 20%, acompañado de una acumulación significativa de grasa corporal.
Una forma de observar su condición corporal es revisar si las costillas pueden palparse con facilidad, si mantiene una cintura visible cuando se observa desde arriba y si existe acumulación de grasa en la zona abdominal.
Ante cambios de peso, también es recomendable recurrir a un médico veterinario para determinar la condición corporal del animal y establecer, si es necesario, ajustes en la alimentación.
Una dieta que se adapte al animalEn Chile, el alimento seco es la principal forma de alimentación: el 75% de las mascotas lo consume, mientras que un 32% combina alimento seco y húmedo y un 28% consume alimento húmedo.
Más que establecer una única dieta válida para todos los perros, los especialistas plantean que la alimentación debe responder a las características individuales del animal. En perros con sobrepeso existen, además, alimentos formulados específicamente para ayudar a controlar el peso, cuya utilización debe considerar las necesidades particulares de cada animal.
La prevención, sin embargo, no depende solo del contenido del plato. El Colegio Médico Veterinario plantea la importancia de combinar control de porciones, una dieta adecuada, controles veterinarios periódicos y actividad física diaria.
En ese sentido, salir a caminar o jugar con el perro puede beneficiar tanto al animal como a su tutor y contribuir a reducir el sedentarismo dentro del hogar.
Con una proporción relevante de perros con exceso de peso, revisar cuánto come el animal y qué lugar ocupan los premios dentro de su alimentación puede ser un primer paso para prevenir una condición que, lejos de ser solamente estética, puede tener consecuencias sobre su salud y longevidad.

