La investigación y el pregrado en universidades

/ 17 de Octubre de 2025
Dr. Bernabé Rivas, Vicerrector Adjunto Investigación y Doctorados, Universidad San Sebastián, sede Concepción.

La ciencia representa un estilo de pensamiento y de acción caracterizado por su rigurosidad. En este ámbito, es fundamental diferenciar entre el trabajo de investigación y su resultado final: el conocimiento.

La investigación es una estrategia orientada tanto a la generación de nuevos saberes como a la validación de aquellos ya existentes, así como a la creación y adecuación de tecnologías. Se trata de un proceso mediante el cual el investigador explora y comprende la realidad, razón por la cual se considera un eje fundamental en la formación desde el pregrado.

Es a través de la investigación que se amplía el conocimiento, se evalúa el impacto de las acciones propuestas y se determinan las formas más eficaces de aplicar medidas. Por ello resulta esencial estructurar estrategias que permitan al estudiante de pregrado articular diversas perspectivas del conocimiento humano durante su formación. En este sentido, aprender y aplicar el método científico es indispensable en la formación profesional, pues en su ejercicio cotidiano será necesario recolectar información, procesar datos, formular hipótesis y aplicar procedimientos metodológicos que le permitan validar o refutar sus planteamientos.

“Las instituciones de educación superior deben fomentar el espíritu investigativo en todos los niveles formativos, promoviendo una formación integral de sus estudiantes, con participación activa del cuerpo académico”. 

No puede haber desarrollo ni calidad en la educación superior sin una verdadera integración entre docencia e investigación. La investigación actúa como motor que impulsa la generación de nuevo conocimiento. La interacción entre estudiantes de pregrado, postgrado y académicos constituye una fortaleza clave en los procesos formativos y en la producción de saber en la universidad. Por tanto, no es posible hablar de investigación en el pregrado sin considerar también el postgrado, como un espacio donde estos procesos se desarrollan de manera sustantiva.

En coherencia con lo anterior, las universidades promueven la investigación mediante programas específicos como los Semilleros de Investigación, el Programa de Honor, entre otros, y a través de la participación en concursos públicos como la Valorización de la Investigación Universitaria (VIU) impulsado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). Estas iniciativas fomentan la investigación, la innovación y el emprendimiento, beneficiando tanto al estudiante como al desarrollo académico y social.

La investigación es, por tanto, un eje integrador y central en la formación profesional, y constituye un pilar esencial para la generación de conocimiento y el desarrollo económico y social. Las instituciones de educación superior deben fomentar el espíritu investigativo en todos los niveles formativos, promoviendo una formación integral de sus estudiantes, con participación activa del cuerpo académico. Para alcanzar un desarrollo sostenible, resultan decisivas tanto las políticas institucionales como el compromiso y la preparación de los equipos directivos y académicos de las universidades.