La ruta crítica del agua en Chile muestra cómo se origina, se consume y se pierde este recurso esencial. Cerca del 90% del agua dulce proviene de la Cordillera de Los Andes, a través de la nieve, los glaciares y los acuíferos subterráneos, hoy amenazados por el cambio climático. Chile enfrenta una fuerte desigualdad hídrica, ya que el 80% del agua disponible está en el sur, mientras que el 80% del consumo se concentra en la zona central y norte. El mayor uso del agua corresponde a la agricultura, con un 74%, seguida por el consumo doméstico, la industria, la energía y la minería. Gran parte del agua se pierde por riego ineficiente, fugas urbanas y sobreexplotación de acuíferos. Frente a este escenario, se requieren soluciones como modernizar el riego, reparar redes y usar fuentes alternativas. La gestión sostenible del agua exige un esfuerzo conjunto para asegurar su disponibilidad futura.