La USS releva el legado de Emilio Duhart a 60 años del edificio de la CEPAL

/ 27 de Septiembre de 2026

Los académicos Verónica Esparza y David Caralt participaron en la conmemoración del aniversario de la obra mediante una exposición, una guía arquitectónica y un coloquio que permitieron profundizar en el pensamiento y la trayectoria del arquitecto chileno, cuya obra también dejó una huella relevante en Concepción.

El edificio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) cumplió seis décadas desde su inauguración y, con ello, volvió a abrirse la mirada sobre una de las obras más significativas de la arquitectura moderna en Chile y Latinoamérica. Diseñado por Emilio Duhart junto a Christian de Groote, Roberto Goycoolea y Óscar Santelices, el inmueble fue concebido como mucho más que una sede institucional, pues su arquitectura, paisaje, arte y referencias a la cultura latinoamericana conviven en un conjunto que aún ofrece nuevas posibilidades de interpretación.

En ese ejercicio de revisión participó activamente la Universidad San Sebastián (USS), a través de los arquitectos y académicos de su Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño, Verónica Esparza y David Caralt, quienes han dedicado parte de su trabajo académico a investigar la trayectoria y el pensamiento de Duhart.

Emilio Duhart, junto a la maqueta del edificio de la Cepal.

Para Verónica Esparza, este vínculo comenzó mucho antes de la conmemoración. Su tesis doctoral, que desarrolló hace una década, estuvo dedicada precisamente a la figura del arquitecto. “Cuando yo estudié, conocíamos mucho más a los arquitectos extranjeros que a los nacionales. Podíamos hablar muy bien de la obra de Le Corbusier, por ejemplo, pero sabíamos mucho menos de los arquitectos importantes de nuestro propio país”, explica. Por eso, cuando tuvo que definir el tema de su investigación doctoral, decidió estudiar a un arquitecto chileno. Duhart apareció como una figura especialmente atractiva por su trayectoria y, también, por su vínculo con Concepción.

“Además, era un arquitecto que tenía obra en Concepción: el Foro de la Universidad de Concepción, el colegio Charles de Gaulle, el colegio Inmaculada Concepción y el Plan Regulador de esta ciudad. Entonces yo decía: ¿cómo este arquitecto no se estudia más, no es más conocido, ¿cómo no existe una monografía sobre él?”.

 Una investigación que llegó a la CEPAL

La relación entre la investigación de los académicos y el edificio de la CEPAL se fortaleció a partir del trabajo realizado con los archivos de la institución y de una publicación anterior, de autoría de ambos: Emilio Duhart, escritos, conversaciones y entrevistas 1947-1999

Verónica Esparza.

Ese vínculo permitió conocer que en 2026 se conmemorarían los 60 años de la inauguración del edificio y abrió la posibilidad de que la USS se incorporara a las actividades del aniversario.

A partir de esa invitación, Esparza y Caralt propusieron acompañar la celebración con una exposición y una guía arquitectónica del edificio. El proyecto se amplió posteriormente con un coloquio realizado el 28 de agosto, que reunió a arquitectos, académicos, profesionales, representantes gremiales, integrantes del cuerpo diplomático y funcionarios de la CEPAL.

La exposición, actualmente instalada en la Biblioteca de la CEPAL, propone una mirada sobre aquello que estaba dentro del diseño de Emilio Duhart, pero quedó fuera de la construcción definitiva del edificio. Entre los elementos recuperados a partir de la documentación de archivo están una escultura denominada El Árbol de las Naciones, proyectada por el artista cubano Mario Carreño, y una sala de reuniones conocida como El Diamante. Concebida por Emilio Duhart como un volumen de forma singular, debía albergar la Sala de Comité y complementar el conjunto arquitectónico. Sin embargo, el proyecto nunca llegó a construirse y hoy es posible conocer sus características a través de los documentos y antecedentes reunidos en la exposición. Su nombre provenía de la particular forma de su cubierta, que evocaba la figura de un diamante, explica David Caralt.

Parte de las maquetas e impresiones 3D utilizadas en la muestra fueron realizadas en Concepción, con herramientas y equipamiento de la Escuela de Arquitectura de la USS.

Una obra que permite leer a Duhart

Para Verónica Esparza y David Caralt, el edificio de la CEPAL constituye una pieza especialmente significativa para comprender la trayectoria del arquitecto Duhart, porque concentra distintas dimensiones de su pensamiento y de su práctica profesional.

“Es la obra que lo catapulta internacionalmente”, sostiene Esparza. A su juicio, el edificio “reúne mucho de su expertise” y representa una obra fundamental de la arquitectura moderna chilena.

Caralt complementa esa mirada desde las características técnicas y espaciales del proyecto. El edificio incorpora una estructura colgante para el anillo de oficinas, además de soluciones de hormigón, tratamiento del agua y una relación deliberada con el paisaje. “Entonces tiene una sensibilidad que va desde la relación con la geografía hasta el nivel de detalle constructivo. Tiene muchas lecturas”, señala.

Esa combinación también se observa en la sala de asambleas, donde Duhart incorporó elementos que dialogan con los requerimientos de una organización internacional, pero que al mismo tiempo buscan establecer una relación con el contexto latinoamericano. Entre ellos están “la luna”, una pieza circular de fibra de vidrio con función acústica, y “el sol”, un elemento de hormigón que incorpora luz natural.

Destacan también los bajorrelieves que rodean el denominado Caracol, uno de los elementos más distintivos del proyecto. Según se explica en la Guía de Arquitectura, un recorrido por el edificio de la Cepal, realizado por Verónica Esparza, David Caralt y Guillermo Chirino a propósito de este aniversario, se trata de una estructura de forma envolvente, recorrida por una escalera exterior que conduce hasta el Mirador de los Andes, una terraza ubicada en la parte superior. En su interior, el Caracol alberga dos de las principales salas de reuniones del edificio, la Celso Furtado y la Raúl Prebisch, ubicadas en distintos niveles.

Un legado que también está en Concepción

La investigación de Esparza y Caralt no se limita a la obra de Santiago. Uno de los aspectos que consideran especialmente relevantes es la posibilidad de establecer conexiones entre el edificio de la CEPAL y otros proyectos desarrollados por Duhart, entre ellos los realizados en Concepción.

David Caralt.

Caralt explica que han encontrado relaciones entre soluciones presentes en la sede de la CEPAL y elementos que Duhart desarrollaba simultáneamente en el campus de la Universidad de Concepción. Un ejemplo es el tratamiento del agua presente en el proyecto de la CEPAL y su vínculo con el muro de agua del Foro universitario.

Ese tipo de hallazgos, plantea, demuestran que todavía existen aspectos de la obra del arquitecto que pueden ser estudiados.  En esa misma línea, Verónica Esparza sostiene que Duhart debe ser entendido como una figura integral, que se desempeñó como arquitecto, urbanista y académico. Desde la arquitectura, considera que la sede de la CEPAL es su obra más importante, mientras que desde la planificación urbana adquieren especial relevancia proyectos como el Foro de la UdeC y el Plan Regulador de Concepción.

 Del archivo a las nuevas generaciones

El vínculo entre la USS y la CEPAL abre nuevas posibilidades. Los académicos señalan que existe la intención de avanzar hacia algún tipo de curso permanente relacionado con el edificio y sus archivos. La guía arquitectónica elaborada por la USS constituye otra forma de prolongar ese trabajo. El documento propone un recorrido por el edificio y busca entregar herramientas para comprender cómo la arquitectura moderna dialoga allí con las culturas precolombinas y con el paisaje.

Para Esparza, participar en la conmemoración tuvo además un significado que excede la producción académica. “Fue muy significativo para nosotros poder mostrarles a los propios funcionarios de la CEPAL, a la propia institución, la relevancia del edificio en que habitan”.

Porque detrás de cada elemento arquitectónico, explica, existe una intención. La disposición del mobiliario, el ingreso de la luz natural y las condiciones acústicas de las salas responden a una concepción del espacio vinculada con el carácter multilateral de la institución.

Así, el trabajo realizado por los académicos de la USS busca precisamente hacer visibles esas relaciones y mantener abierta la investigación sobre Emilio Duhart. Una tarea que, seis décadas después de la inauguración de la CEPAL, vuelve a conectar Santiago con Concepción y una obra emblemática con las nuevas generaciones que siguen estudiando arquitectura.