
Visada por el Congreso y lista para convertirse en ley, reducirá los tiempos de tramitación de más de 380 permisos públicos. También incorpora iniciativas como el uso del silencio administrativo, lo que significa que, si una institución no responde dentro del plazo legal, el permiso se considera otorgado.
Tras su aprobación en el Congreso, la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales (LMAS), también llamada reforma a la “permisología”, está lista para entrar en vigencia.
Se trata de una reforma estructural al Estado chileno que busca modernizar la manera en que se tramitan los permisos necesarios para desarrollar proyectos de inversión.
¿Qué implicará realmente y cómo afectará a quienes emprenden o invierten en Chile? Actualmente, en Chile un proyecto puede requerir decenas de permisos de distintos organismos para ponerse en marcha, lo que retrasa su ejecución y desincentiva nuevas iniciativas. La LMAS crea un marco común para 380 permisos sectoriales que actualmente se gestionan en 37 servicios públicos y 16 ministerios. Con ellos, según estimaciones del Gobierno, los tiempos de tramitación podrían reducirse entre un 30% y un 70%, “pero sin debilitar los controles técnicos, ambientales o sociales ya vigentes”.
Claves de la LMASUno de los principales avances es la creación de normas mínimas comunes para todos los permisos sectoriales. Por primera vez, se establecen procedimientos compartidos como formularios de ingreso estándar, exámenes de admisibilidad, plazos máximos obligatorios y coordinación entre servicios públicos. Además, se incorpora formalmente el uso del silencio administrativo, lo que significa que, si una institución no responde dentro del plazo legal, el permiso se considera otorgado, salvo excepciones fundadas.
Otro eje clave son las Técnicas Habilitantes Alternativas (THA), que permiten reemplazar ciertos permisos de bajo riesgo por declaraciones juradas o avisos, con fiscalización posterior. Esto facilita trámites simples sin disminuir el estándar regulatorio. En caso de fraude, se establecen sanciones estrictas.
La ley también transforma en política de Estado el uso de la plataforma digital SUPER como ventanilla única y trazable para todas las solicitudes de permisos sectoriales. Esta herramienta permitirá ingresar, seguir y gestionar las autorizaciones de forma centralizada y más transparente.
Junto con ello, se crea una nueva institucionalidad dentro del ministerio de Economía: la Oficina de Autorizaciones Sectoriales e Inversión, que tendrá como misión coordinar y monitorear el funcionamiento del sistema, brindar asesoría técnica, impulsar mesas regionales de mejora y fomentar convenios de gestión con servicios públicos.
La LMAS implica además la modificación de más de 40 leyes sectoriales para adaptar sus procedimientos al nuevo marco legal. Esto abarca sectores como minería, obras públicas, salud, aguas, energía, concesiones marítimas y las Direcciones de Obras Municipales (DOM), entre otros.

