
Un encuentro en la Universidad San Sebastián que reunió a cientos de jóvenes fue la oportunidad para que la extenista paralímpica y la tercera Miss Chile 2025 compartieran sus historias de superación y valentía, haciendo honor al espíritu del evento Lo Que De Verdad Importa, que busca inspirar con valores auténticos y transformadores.
En un evento que reunió a 800 escolares en la Universidad San Sebastián, organizado por esta casa de estudios en conjunto a la Fundación Lo Que De Verdad Importa, dos historias de vida se cruzaron y mostraron cómo, pese a las diferencias, la fuerza interior y la resiliencia pueden abrir caminos.
Cada una llega desde un contexto distinto. María Paz Díaz, extenista paralímpica y expositora en el encuentro, recibió un disparo a los 18 años que la dejó en silla de ruedas. Colomba Fernández, por su parte, nació con una condición que la ha acompañado desde sus primeros días. Es estudiante de Literatura en la USS en Concepción y, a sus 20 años y desafiando estereotipos, acaba de obtener el tercer lugar en el certamen Miss Chile 2025.
Reconstruirse desde la independenciaMaría Paz recuerda con claridad el día que su vida cambió. En el verano de 2007, un disparo que atravesó el auto en que viajaba le provocó una lesión medular irreversible. Tras una cirugía de emergencia, llegó el diagnóstico: paraplejía. Entonces tuvo que replantearse su futuro y enfrentar un temor profundo: la dependencia. “Mi miedo más grande era tener que depender de alguien toda mi vida”, confiesa.

En esos momentos difíciles, la figura de su madre fue clave. Esa fuerza familiar la impulsó a enfocarse en sus capacidades y a tomar una decisión valiente: dejar su natal Constitución para trasladarse sola a Santiago a estudiar Fonoaudiología. La independencia se convirtió en su motor, pese a las múltiples barreras físicas y sociales que tuvo que superar.
“Llegué a un Santiago que creí estaba más preparado para recibirme, algo así como la Meca de la inclusión. Pero me equivoqué”.
La ciudad estaba llena de obstáculos, como la ausencia de ascensores en algunas estaciones del Metro, lo que la obligaba a pedir ayuda a desconocidos para que levantaran su silla y así poder subir o bajar escaleras.
Por una vuelta inesperada del destino, el deporte irrumpió en su vida como un nuevo camino. “Antes yo no había jugado ni con tierra”, cuenta con humor. Pero fue en la Teletón donde comenzó a practicar tenis adaptado. Gracias a la guía de Doris Gildemeister, promotora del tenis en silla de ruedas en Chile, alcanzó el profesionalismo. Durante diez años, recorrió un exigente camino como deportista de alto rendimiento. Viajó sola representando a Chile en diversas competencias internacionales y, con el tiempo, su historia también encontró eco fuera de las canchas. Publicó un libro autobiográfico, Todo marcha sobre ruedas, y años más tarde, volvió a alzar la voz desde otra plataforma: participó en el certamen Miss Wheelchair World, celebrado en Polonia, llevando su mensaje de inclusión y empoderamiento a nivel global.
Darle voz a otrosAl igual que María Paz, Colomba Fernández ha hecho de la resiliencia una bandera personal. Nació con una condición física – mielomeningocele- y desde pequeña aprendió a convivir con la mirada ajena, las preguntas incómodas y las limitaciones impuestas por un entorno que no siempre está preparado para la diversidad.
A los 20 años, obtuvo el tercer lugar en el Miss Chile 2025, representando a San Pedro de la Paz. Su participación no fue solo un logro personal, sino también un gesto valiente que abrió conversación sobre inclusión, representatividad y aceptación.

Sin embargo, antes de llegar a ese escenario, tuvo que atravesar una de las experiencias más duras de su vida. Tiempo atrás, viajó a Canadá con la ilusión de comenzar un intercambio para estudiar música, su gran pasión. Le habían hablado de un país inclusivo, accesible, con una profunda conciencia social respecto a la discapacidad. Pero la realidad fue muy distinta. “Duré una semana”.
La familia que debía acogerla le pidió que regresara a Chile, por su discapacidad. “Ellos sabían desde antes mi situación, pero a la semana de mi llegada, me dijeron que tenía que irme”, relata.
El impacto fue devastador. “Me avergonzaba de lo que me había pasado. Me escondí durante siete meses. No fui a recibir mi título de egresada y no fui a la fiesta de graduación”.
Fue entonces cuando apareció el Miss Chile, no como una competencia, sino como un espacio para mostrarse tal cual era, y para darle voz a quienes, como ella, alguna vez se sintieron discriminadas o invisibilizadas.
Sueño compartidoDesde trayectorias distintas, María Paz y Colomba convirtieron la adversidad en su motor y en una plataforma para inspirar a otros.
Pero los desafíos continúan. María Paz hoy persigue el sueño de convertirse en mamá y, Colomba, quiere incursionar en el mundo del modelaje y, paralelamente, ser activista en temas de diversidad y salud mental. ¿La meta de ambas? Trabajar para que en el mundo la diferencia no sea sinónimo de límite, sino de posibilidad.
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Más de 800 jóvenes participaron en jornada de reflexiónMás de 800 estudiantes secundarios asistieron a la jornada organizada por la Fundación Lo Que De Verdad Importa en colaboración con la Universidad San Sebastián, sede Concepción. El encuentro se realizó en el Campus Las Tres Pascualas y estuvo marcado por los testimonios de Juan Pablo Escobar y María Paz Díaz, quienes compartieron sus experiencias de vida en torno al perdón, la resiliencia y el verdadero sentido del éxito.
El vicerrector de la USS Concepción, Claudio Concha, valoró la actividad como una experiencia de alto impacto para la región: “Nos permitió a todos escuchar testimonios que inspiran y que confirman que uno no es lo que hereda, sino lo que decide ser. Ese mensaje es muy potente para los estudiantes del Biobío, porque fortalece sus valores y los anima a proyectarse en su vida personal y profesional”.
Desde la Fundación LQDVI, su presidente Felipe Sahli destacó la masiva participación y el sentido profundo del encuentro: “La respuesta ha sido impresionante. Sabemos que estas historias sirven para reflexionar sobre lo que realmente importa en la vida. Queremos que los jóvenes piensen en cómo van a contribuir al país, la sociedad y sus propias familias”.

