Nilsa Zúñiga: la diseñadora que transforma espacios en hogares con identidad

/ 30 de Junio de 2026

Visitó Concepción para participar en Tu Espacio Expo, la feria de emprendedores y de diseño que fue parte de Finco 2026, donde compartió sus claves para transformar una vivienda en un hogar soñado. Desde su experiencia creando espacios que combinan estética y funcionalidad, invitó a mirar la decoración como una inversión en bienestar.

La historia de Nilsa Zúñiga con el diseño interior no comenzó exactamente como la imaginaba. Aunque estudió Diseño de Interior y Mobiliario, sus primeros pasos laborales estuvieron ligados al mundo del equipamiento y la venta de muebles de oficina. “Tenía que hacer layouts de espacios, pensar cómo funcionaban, pero mi desafío principal era vender. Sentía que igual estaba diseñando un poco”, recuerda.

Años después, una etapa de cambios la llevó a replantear su camino profesional. Comenzó a usar las redes sociales como una nueva vitrina para mostrar su trabajo y acercarse a quienes buscaban transformar sus espacios, hasta que apareció una oportunidad inesperada: una joven que estaba construyendo una casa de 600 metros cuadrados le pidió ayuda para decorarla.

“Yo estaba en un momento en que necesitaba volver a levantarme y dije: sí, lo hago. Ese proyecto me mostró un nicho donde podía poner toda mi capacidad creativa y resolutiva”, cuenta. Esa primera experiencia marcó el inicio de un camino que hoy la tiene liderando un estudio de diseño con un equipo de cerca de 12 personas y cientos de proyectos realizados.


Planificar, después comprar 

Durante su visita a Concepción, Nilsa participó en Tu Espacio Expo, la feria de emprendedores y de diseño que fue parte de la Finco 2026, con la charla Los pasos que tienes que seguir para decorar tu nueva casa a hogar soñado. Durante su intervención dejó claro que antes de pensar en colores, muebles o tendencias, hay que entender algo más profundo: cómo vivimos. “Lo primero es analizar para qué quiero el espacio: quién vive ahí, cuáles son las dinámicas familiares, qué necesito hacer en mi día a día. Después viene la distribución, los muebles, los materiales y, finalmente, la decoración”, explica.

“Las tendencias funcionan porque el mercado necesita que cambiemos constantemente, como pasa con la ropa. Pero en una casa hay elementos que son una inversión importante y deben mantenerse en el tiempo”, dice.

Para ella, uno de los errores más frecuentes es comprar antes de planificar. “Muchas personas ven un sofá, una mesa o un mueble y dicen ‘me encanta’, pero después llegan a la casa y no funciona. Hay que pensar en las medidas, la circulación y en cómo ese objeto va a convivir con la vida diaria”.

Diseño como inversión, no como gasto

Después de la pandemia, cuenta, hubo un cambio importante en la relación de las personas con sus hogares. Pasar más tiempo dentro de la casa hizo que muchos comenzaran a observar sus espacios con otros ojos: aparecieron rincones poco funcionales, problemas de organización y ambientes que ya no respondían a sus nuevas necesidades.

Para Nilsa, ese cambio también ayudó a valorar el diseño interior como una herramienta para vivir mejor. “Todavía existe la idea de que contratar una asesoría es un gasto, cuando en realidad es una inversión para la vida. Muchas veces las personas compran cosas sin planificación, siguen sumando elementos y, aun así, sienten que su casa no las representa ni les entrega la comodidad que buscan”.

Menos tendencia, más identidad

Frente a las modas en decoración, Nilsa recomienda mirar más allá de las tendencias pasajeras. “Las tendencias funcionan porque el mercado necesita que cambiemos constantemente, como pasa con la ropa. Pero en una casa hay elementos que son una inversión importante y deben mantenerse en el tiempo”, dice.

¿Pero cómo se hace eso? Su consejo es elegir bases neutras y duraderas, e incorporar las tendencias en detalles más fáciles de cambiar: cojines, textiles, accesorios o elementos decorativos. “La madera natural, por ejemplo, es un material que siempre funciona. Lo importante es construir una base que te haga sentir bien y después ir renovando pequeños elementos según cómo uno se vaya sintiendo”.

Nuevos proyectos y más viajes de diseño

Nilsa Zúñiga también trabaja en ampliar sus servicios, con planes que van desde asesorías completas hasta proyectos donde entrega las herramientas para que cada persona pueda ejecutar los cambios por sí misma.

Además, prepara nuevas experiencias ligadas a sus dos grandes pasiones: el diseño y los viajes. Próximamente realizará una experiencia en Brasil para visitar ferias y espacios de diseño, y proyecta nuevos viajes internacionales relacionados con la industria.

“Me encanta enseñar y compartir este mundo. La decoración no tiene que sentirse lejana; tiene que ayudarnos a vivir mejor”.

Los consejos de Nilsa Zúñiga para crear espacios que funcionen

1. Antes de decorar, piensa cómo vives
Antes de comprar muebles o elegir colores, hay que preguntarse: ¿quién usa este espacio?, ¿qué actividades ocurren aquí?, ¿qué necesito resolver? La decoración debe partir de la vida cotidiana y no al revés.

2. No compres por impulso
Un mueble puede verse perfecto en una tienda, pero eso no significa que funcione en tu casa. Antes de comprar, mide el espacio, piensa en la circulación y en cómo convivirá con el resto de los elementos.

3. Primero la distribución, después la estética
Muchas personas parten preocupándose de los colores o los estilos, cuando lo más importante es definir qué necesita cada ambiente y cómo se va a organizar. Una buena distribución puede cambiar completamente la experiencia de un espacio.

4. Invierte en una buena base
Los elementos principales de una casa deberían mantenerse en el tiempo. Muebles importantes, pisos o revestimientos conviene elegirlos pensando en su duración, no solo en la tendencia del momento.

5. Las tendencias pueden entrar en los detalles
Si te gusta un color o una moda, no necesariamente tienes que cambiar todo. Es mejor incorporarlos en cojines, textiles, objetos decorativos o accesorios que puedas renovar con facilidad.

6. Una casa no tiene que ser perfecta, tiene que representarte
El objetivo no es copiar una foto de revista, sino crear un espacio donde las personas se sientan cómodas y reconocidas.

7. Diseña pensando en la etapa de vida que estás viviendo
Los hogares cambian con nosotros: llegan hijos, crecen, cambian las rutinas o las necesidades. Un buen diseño debe adaptarse a esos procesos.

8. Si tienes mascotas, considéralas desde el inicio
Hoy las mascotas son parte de la familia. Por eso es importante elegir materiales resistentes, fáciles de limpiar y que permitan disfrutar la casa sin preocuparse todo el tiempo.

9. No acumules cosas que no tienen sentido
Así como renovamos etapas de nuestra vida, también debemos revisar nuestros espacios. Si un objeto no aporta, no funciona o no representa a quienes viven ahí, quizás es momento de dejarlo ir.

10. Planifica antes de gastar
Una buena planificación evita compras innecesarias y permite invertir mejor: “comprar con un plan de acción” es clave.