Nueva ley de adopción acorta plazos y prioriza a los niños y niñas

/ 31 de Julio de 2025

La normativa, promulgada tras más de una década de tramitación, reduce los tiempos de espera, elimina la discriminación por estado civil y reconoce a los niños como sujetos de derecho.

Este 31 de julio se promulgó la nueva ley de adopción en Chile, una reforma largamente esperada que pone en el centro el bienestar de niños, niñas y adolescentes, reconociéndolos como sujetos de derecho y garantizando su derecho a crecer en un entorno familiar estable y afectivo.

Actualmente, en Chile se concretan cerca de 250 adopciones al año, en procesos que pueden extenderse por más de cinco años. Con la nueva ley, ese panorama comienza a cambiar, pues se establece un único proceso judicial y se fija un plazo máximo de entre 12 y 18 meses para que el tribunal determine si el niño o niña puede revincularse con su familia de origen o avanzar hacia una adopción definitiva.

 Uno de los cambios más significativos es el fin de la antigua prelación, que daba preferencia a matrimonios como primera opción para adoptar. Desde ahora, podrán hacerlo también personas solteras, viudas, parejas en unión civil o convivientes de hecho. Lo que primará será la compatibilidad entre las necesidades del menor y las características de la familia postulante.

Además, la normativa reconoce el rol clave de las familias de acogida, pues si estas han cuidado a un niño o niña por más de 18 meses, podrán postular como adoptantes, particularmente, por el impacto que implicaría una nueva separación. También se incorporan garantías para que los niños y niñas puedan mantener, cuando sea pertinente, vínculos con sus familiares de origen.

Otro avance relevante es que los menores tendrán derecho a ser escuchados en los procesos judiciales, a contar con representación legal y a conocer sus orígenes e identidad.

A esto se suma un nuevo modelo de evaluación formativa para quienes deseen adoptar, con el objetivo de acompañar, preparar y fortalecer las futuras parentalidades.

La normativa también fortalece el marco legal para combatir y sancionar la obtención ilegal de un niño, endureciendo las penas y protegiendo a los menores de este tipo de crímenes.