
La confirmación de varios casos en un liceo de Talca encendió las alertas, aunque las autoridades sanitarias aseguran que se trata de un conglomerado y no de un brote. En regiones como el Biobío, los registros están dentro de lo esperado para la época y la enfermedad no representa una amenaza grave.
¿Qué ocurrió? Se confirmaron cinco casos en Talca, entre ellos, cuatro estudiantes de un liceo. Esta situación llevó a las autoridades a suspender las clases en el establecimiento durante dos días como medida preventiva. Aunque inicialmente se pensó en un posible brote, desde la autoridad sanitaria se aclaró que se trató de “un conglomerado de casos”, ya que no todos los afectados tuvieron contacto directo entre sí”.
Desde la región del Biobío, Andrea Silva Elgueta, profesional de vigilancia epidemiológica de la seremi de Salud, explicó que en esta zona no se han registrado brotes activos recientemente.
La normativa indica que solo deben notificarse los brotes -es decir, dos o más casos con nexo epidemiológico dentro de un espacio y tiempo delimitados- y que en lo que va del año solo se han reportado dos: uno en abril en un establecimiento educacional de Talcahuano, con nueve casos, y otro en un domicilio en Florida, con dos casos.
Silva aseguró que, desde el punto de vista epidemiológico, la presencia de escarlatina está dentro de lo esperado para esta época del año. Además, señaló que no se considera una enfermedad grave hoy en día, ya que tiene un tratamiento efectivo y una evolución favorable en la mayoría de los casos.
Qué la provoca“La escarlatina es causada por una infección con la bacteria estreptococo del grupo A, la misma que produce la faringitis estreptocócica. Esta bacteria genera una toxina que provoca una erupción rojiza característica en la piel, descrita como de textura similar al papel de lija”, advierte.
El principal factor de riesgo es haber estado expuesto a alguien con faringitis o escarlatina, especialmente en entornos comunitarios como escuelas o jardines infantiles.
El periodo de incubación es breve: entre uno y dos días después del contagio comienzan los síntomas, que suelen iniciarse con fiebre y dolor de garganta. La erupción aparece primero en el cuello y el pecho, y luego se extiende al resto del cuerpo. Puede durar cerca de una semana, y tras su desaparición puede presentarse una descamación de la piel en los dedos, la ingle o los pies.
Junto a la erupción, los síntomas más comunes son dolor de cabeza, escalofríos, vómitos, dolor abdominal, enrojecimiento de la lengua, malestar general, dolor muscular y enrojecimiento de los pliegues de la piel en axilas e ingles. “Si se inicia un tratamiento antibiótico adecuado, la evolución suele ser rápida, aunque la erupción puede persistir hasta tres semanas”, sostiene la profesional de la seremi de Salud del Biobio.
Agrega que las complicaciones son poco frecuentes, pero pueden incluir fiebre reumática aguda, infecciones óseas o articulares, otitis, abscesos, sinusitis o neumonía, especialmente si no se trata adecuadamente. Por eso se recomienda acudir al médico ante la aparición de síntomas, si estos no mejoran dentro de 24 horas tras iniciar el tratamiento o si surgen nuevos signos clínicos.
No representa una amenaza sanitariaLa experta indica que prevención se basa en evitar el contacto directo con personas infectadas y en la desinfección de superficies compartidas, ya que la bacteria se transmite principalmente a través de gotas respiratorias o el contacto directo.
Aunque la alerta generada por los casos en Talca ha despertado inquietud, las autoridades recalcan que el comportamiento de la enfermedad sigue dentro de lo previsto y no representa una amenaza sanitaria mayor en este momento.

