Santiago publica un libro por cada 115 personas; Biobío, uno por cada 768

/ 12 de Agosto de 2025

Aunque la región del Biobío experimentó un crecimiento del 141% en publicaciones en la última década, la actividad editorial en Chile sigue fuertemente centralizada en Santiago. El Boletín Regional de Faro UDD revela las cifras detrás de esta brecha y propone medidas para impulsar el desarrollo del sector fuera de la capital.

¿Dónde se publican los libros en Chile? ¿Desde qué regiones surgen? ¿Con qué apoyos y a qué costo? La edición 49 del Boletín Regional de FARO UDD respondió estas interrogantes y reveló un dato elocuente: la actividad editorial se concentra de forma abrumadora en la Región Metropolitana, dejando al resto del país con una participación marginal.

El análisis consideró mayoritariamente datos entre 2015 y 2024, década donde se publicaron 80.371 libros en Chile. En el mismo periodo, la Región Metropolitana pasó de publicar 5.174  a 6.766 libros. El boletín de Faro UDD detalla que, aunque en términos absolutos esta participación sigue siendo predominante respecto de las demás regiones, se evidenció una caída en la participación total nacional de 82,6% a 75,1%.

Y también advierte el avance de regiones, como la del Biobío, que pasó de publicar 149 títulos en 2015 a 360 en 2024, lo que representó un crecimiento del 141,6%. Además, esta zona aumentó su participación en la producción nacional del 2,38% al 3,99%. Pese a este avance, la brecha sigue siendo enorme: en los últimos 10 años, la capital publicó un libro por cada 115 habitantes, mientras que en Biobío la cifra fue de uno por cada 768. En otras palabras, una diferencia de 653 habitantes por libro, incluso cuando Biobío es la tercera región con mayor número de publicaciones.

Entre 2022 y 2024, las 108 editoriales más activas del país reflejaron la concentración del sector en la Región Metropolitana: el 78,3% tiene sede en Santiago, mientras que solo un 5% corresponde al Biobío y el 16,7% restante se reparte entre otras regiones. En el informe se consigna que esta realidad confirma que, pese al crecimiento de editoriales fuera de la capital en la última década, la descentralización efectiva en producción, circulación e impacto sigue siendo limitada.

Agustín Larson, investigador asociado de Faro UDD, plantea la necesidad de avanzar hacia una institucionalidad que permita conocer mejor la realidad editorial en todo el territorio. En esa línea, propone “la creación de un Observatorio del Libro y de la Lectura que, por ejemplo, permitiera conocer cuántos libros se publican por región, cuántas editoriales nacen o desaparecen cada año o qué pasa con la circulación fuera del centro del país”, ya que, agrega, “solo se puede mejorar lo que se mide, sin datos no hay política pública seria posible”.

Otra idea es la creación de un Fondo Nacional de Fomento a la Edición Regional (FONFER), administrado por el ministerio de las Culturas, que sea exclusivo para proyectos editoriales fuera de la Región Metropolitana.

Además, desde Faro plantean diseñar una Red Nacional de Distribución y Visibilización que incluya un subsidio para librerías regionales que vendan títulos locales y una plataforma digital unificada para facilitar la venta directa de libros regionales a bibliotecas, escuelas y público general.

Finalmente, también proponen fortalecer el sector editorial fuera de Santiago mediante formación para editores y gestores culturales, y el impulso de asociaciones gremiales con apoyo de universidades y centros regionales.