Skin Center ofrece un avanzado tratamiento de remoción de tatuajes con láser de alta precisión

/ 28 de Noviembre de 2025

El centro, ubicado en O’Higgins 1338, Concepción, atiende cada vez a más pacientes que buscan eliminar tatuajes por razones personales o laborales. El procedimiento es progresivo, seguro y utiliza un láser de gama alta que fragmenta la tinta sin dañar la piel. 

 

En los últimos años, la eliminación de tatuajes dejó de ser un procedimiento complejo y distante para convertirse en una alternativa accesible para quienes desean modificar diseños antiguos, mejorar su presentación profesional o preparar la piel para un nuevo diseño.  

Según explica Bárbara Rojas Esparza, kinesióloga y jefa clínica de Skin Center, “para ellos, ese cambio cultural se refleja con claridad, porque la demanda por este tratamiento ha aumentado de manera sostenida”. 

Añade que muchas personas reconocen que sus tatuajes fueron realizados “en una edad inmadura” o, simplemente, ya no representan su estilo actual. A eso se suman quienes enfrentan exigencias laborales relacionadas con la imagen profesional y quienes buscan borrar un diseño para tatuarse nuevamente sobre la misma zona. El crecimiento de consultas no sorprende, dice, considerando la fuerte expansión del rubro del tatuaje en el país.  

En este escenario, el servicio de remoción de tatuajes de Skin Center se ha consolidado gracias a la incorporación del láser Spectra Q-Switched ND-YAG, un equipo de alta gama con certificaciones internacionales. Su tecnología permite fragmentar progresivamente la tinta a través de un efecto fotoacústico: la luz penetra en la dermis, actúa sobre las partículas del pigmento -especialmente las de color negro- y las divide en fragmentos microscópicos que luego son eliminados por el sistema linfático. 

Requiere de cuidados 

Bárbara Rojas indica que el número de sesiones que se requieren para remover un tatuaje va a depender de varios factores, como la calidad de la tinta, la profundidad en que fue aplicada, la mezcla de pigmentos, el color de piel del paciente, su capacidad de cicatrización y el tamaño y ubicación del diseño. Aclara, eso sí, que se debe considerar un mínimo de seis sesiones, espaciadas por intervalos de cuatro a seis semanas. En cada evaluación, el equipo de Skin Center explica estos criterios para establecer expectativas realistas. 

En cuanto a la experiencia del paciente, explica que la sensibilidad varía según el umbral del dolor de cada uno, y si la zona del cuerpo posee muchas terminaciones nerviosas. “La aplicación del láser genera una sensación intensa, asociada al calor profundo que activa receptores nerviosos. Para disminuir la molestia, se utilizan cold packs antes y después de cada sesión”. El frío actúa como anestesia local al reducir la transmisión de señales dolorosas, lo que hace el procedimiento más tolerable. 

Añade que después del tratamiento es normal observar enrojecimiento, inflamación, ardor e incluso pequeños puntos de sangrado. “Estos efectos son transitorios, pero requieren cuidados estrictos para evitar complicaciones”.  

Entre las recomendaciones que destaca la especialista de Skin Center están evitar la exposición al sol durante cuatro semanas, aplicar bloqueador FPS 50 en caso necesario, mantener la zona limpia y seca, usar ropa holgada, evitar fricción, aplicar crema regeneradora tres veces al día y suspender la actividad física durante al menos siete días después de la sesión. 


¿Para todos? 

No todas las personas pueden someterse a este tratamiento. Está contraindicado para quienes padezcan enfermedades autoinmunes, patologías cancerígenas, diabetes o hipertensión no controlada;  embarazadas, madres en etapa de lactancia, pacientes con marcapasos, implantes metálicos o rellenos sintéticos en la zona. Tampoco debe realizarse si la persona ha consumido antibióticos o vitaminas, especialmente C, D o E, durante la misma semana del tratamiento, “ya que estas hacen que la piel reaccione con mayor sensibilidad al calor del láser”, recalca Bárbara Rojas. 

En los casos donde existen diagnósticos específicos, https://www.skincenter.cl/Skin Center solicita autorización escrita del médico tratante para garantizar un proceso seguro. En menores de edad, el procedimiento es posible solo con la presencia de un adulto responsable y siempre que toleren adecuadamente la intensidad del láser. 

Respecto de los resultados, la kinesióloga es clara en señalar que la eliminación total depende tanto de características propias del tatuaje como de la cicatrización personal del paciente. También pueden ocurrir cambios pigmentarios, como oscurecimiento o blanqueamiento de la piel, derivados de la acción del calor o de la exposición solar durante el proceso. 

 Con tecnología de precisión, seguimiento clínico y protocolos rigurosos, Skin Center ofrece un tratamiento seguro, progresivo y personalizado, orientado siempre al cuidado integral de la piel.