Uno de cada tres adolescentes chilenos reconoce haber vapeado

/ 7 de Agosto de 2026

La Encuesta Mundial de Tabaco en Jóvenes, aplicada a 7.204 estudiantes de entre 13 y 15 años en las 16 regiones del país, reveló, además, que el 14,8% de los estudiantes consumió vapeadores con nicotina en el último mes. El estudio advierte sobre la baja percepción de riesgo asociada a estos dispositivos y su creciente presencia entre adolescentes.

Uno de cada tres adolescentes chilenos de entre 13 y 15 años ha utilizado alguna vez un cigarrillo electrónico o vapeador. A su vez, el 14,8% declara haber consumido un vapeador con nicotina durante el último mes. Las cifras corresponden a la Encuesta Mundial de Tabaco en Jóvenes, realizada por el ministerio de Salud en cooperación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El estudio fue aplicado durante el segundo semestre de 2024 a 7.204 estudiantes de séptimo básico a segundo medio, en establecimientos educacionales de las 16 regiones del país. Se trata de la primera encuesta de alcance nacional que incorpora preguntas específicas sobre el uso de vapeadores y permitirá a Chile integrarse a los reportes internacionales de la OPS sobre prevalencia del consumo de tabaco entre jóvenes.

Los resultados muestran que el cigarrillo tradicional también mantiene una presencia relevante. El 23,3% de los adolescentes encuestados declara haber fumado alguna vez en su vida, porcentaje que llega al 26% entre las mujeres y al 20,2% entre los hombres. En tanto, el 9,3% se identifica como fumador actual, sin diferencias significativas entre ambos sexos.

Percepción de riesgo

La ministra de Salud, May Chomali, calificó los resultados como alarmantes y advirtió sobre la edad cada vez más temprana de inicio en el consumo de estos productos. A su juicio, esta situación puede anticipar importantes riesgos para la salud física y mental en el futuro.

La autoridad también puso el foco en la percepción de riesgo. Según señaló, los adolescentes están recibiendo mensajes que presentan los vapeadores como una alternativa atractiva y menos dañina frente al cigarrillo tradicional, mientras que la evidencia disponible apunta a riesgos relevantes asociados a su consumo.

La encuesta revela que el problema no se limita al acceso o al consumo. Un 68,3% de los estudiantes consultados no está seguro de que respirar humo de tabaco ajeno sea perjudicial para su salud. Entre las mujeres, la cifra alcanza el 72,1%.

La exposición al tabaco también aparece como un elemento relevante. Un 40,8% de los adolescentes afirmó haber visto personas fumando durante la semana previa a la encuesta en espacios públicos cerrados, como escuelas, tiendas, restaurantes, centros comerciales o cines. Además, el 34,5% señaló haber estado expuesto al humo del tabaco en su propia casa durante los siete días anteriores.

La información recogida muestra también una brecha entre los contenidos preventivos y la percepción de los jóvenes. Aunque cuatro de cada diez estudiantes recuerdan haber visto en sus establecimientos educacionales información sobre los efectos nocivos del tabaco, la mayoría no tiene claridad respecto de los daños que puede provocar la exposición al humo ajeno.

Para Juan Carlos Ríos, director ejecutivo del Centro de Información Toxicológica de la Universidad Católica (CITUC), los riesgos asociados a los vapeadores están vinculados, entre otros elementos, con la nicotina, los solventes y los metales presentes en estos dispositivos. Según explicó, la nicotina tiene un alto potencial adictivo y el cerebro de los adolescentes todavía se encuentra en desarrollo.

La doctora Carolina Herrera, en tanto, advirtió sobre la concentración de nicotina que pueden contener algunos dispositivos electrónicos y recordó que desde 2025 existe regulación que prohíbe la venta, entrega o promoción de vapeadores a menores de 18 años.

Acceso pese a la prohibición

La encuesta también evidencia dificultades para controlar el acceso de los adolescentes al tabaco. Aunque la legislación prohíbe su venta a menores de edad, un 33,1% de los estudiantes que fuman afirma haber podido comprar cigarrillos en una tienda, quiosco o supermercado sin mayores inconvenientes.

Además, un 27,27% de los adolescentes consultados reconoce que consumiría tabaco en el futuro o aceptaría un producto con tabaco si se lo ofreciera un amigo. La intención es mayor entre las mujeres, donde alcanza el 31,7%.

El abandono del consumo también presenta dificultades. Entre los estudiantes que actualmente fuman, un 41,2% intentó dejar el cigarrillo durante los últimos 12 meses. Sin embargo, un 58,8% no realizó ningún intento, lo que da cuenta de que más de la mitad de los fumadores adolescentes no está buscando activamente abandonar el consumo.